The Hex: análisis con spoilers.
- FRANOOB

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Como buen amante de los videojuegos de Daniel Mullins Games, habiendo probado dos de sus majestuosas obras, Inscryption y Pony Island, aún me quedaba por jugar la tercera punta de la corona. Siendo la menos conocida, no deja indiferente a nadie. Publicado en 2018, quien ha podido probarlo corrobora el gran juego que tenemos delante, repleto —como ya es costumbre— de giros de guión y cambios constantes de gameplay, siempre con el demonio entrevistas.
Bajo la apariencia de un aparentemente aburrido videojuego point and click, al más puro estilo Cluedo, se nos plantea la resolución de un misterio: recibimos una llamada telefónica que nos avisa de que esa noche alguien va a morir en la posada. En ella se alojan distintos personajes de lo más pintorescos, entre los cuales se esconde una amalgama de los géneros de videojuegos más antiguos y queridos de la industria, unida a miles de referencias a los mismos.
Mientras el posadero nos da órdenes sobre qué debemos hacer para descubrir quién es el asesino, se irán mostrando flashbacks de los personajes allí presentes, a los que controlaremos. Pronto descubrimos que todos ellos son protagonistas de videojuegos pertenecientes a distintos géneros que, tras ser fracasos comerciales, han acabado refugiándose en el mismo lugar.
Así que vamos a repasar uno a uno los personajes, los géneros que representan y sus referencias.

Super Weasel Kid es el primero de ellos: una clara referencia a Sonic the Hedgehog. Protagoniza un juego de plataformas clásico, tipo Mario Bros, basado en saltar y recoger monedas. Con el paso de los años, secuela tras secuela, el juego se va consumiendo, perdiendo la gracia y la atención del público, hasta que la IP es vendida a otra empresa que termina de destrozar su esencia lanzándolo lleno de bugs.

Chef Bryce es un personaje que ayuda a su abuela a cocinar tartas en un juego cozy, recordando claramente a Cooking Mama. Una empresa compra los derechos del personaje y lo introduce en el género de lucha, al estilo Street Fighter, donde acaba siendo tan desbalanceado que lo vetan del juego. Finalmente se refugia como cocinero en la posada donde transcurre la historia.

Chandrelle Stormblaze hace referencia al género JRPG y a los primeros Zelda. De forma muy original, mientras jugamos veremos comentarios de un chat de Twitch compuesto por los nombres de nuestros amigos de Steam. En este género —especialmente antaño— las historias siempre terminan bien, pero como el personaje no quiere una secuela, decide aliarse con el villano para darle un final definitivo a su juego.

Rust McClain, junto a su hijo, protagoniza un juego de estrategia por turnos que referencia a los primeros Fallout y Wasteland. Es un juego que nunca llega a ser terminado por su creador, pero que es completado mediante mods. Aquí vemos las pesadillas que podría llegar a vivir un protagonista de videojuego si tuviera vida propia: tras experimentar incontables modificaciones, Rust pierde la cordura y llega a pensar que incluso estando en la posada sigue atrapado dentro de su propio juego.

Lazarus Bleeze es un guiño a Hotline Miami, Warhammer y a los videojuegos de navegador con vista cenital donde el único objetivo es disparar sin descanso a alienígenas. En su historia acabaremos consiguiendo la pieza THE HEX, liberando a SADO, del cual hablaremos más adelante.

Este personaje sin nombre simboliza la primera persona de un walking simulator. Incapaz de hablar y sin mostrar su identidad, representa el último videojuego creado por Lionel, el autor de todos los anteriores, donde narra cómo fue desarrollando sus juegos hasta ese momento.
The Hex funciona como una crítica directa a la industria del videojuego y a los desarrolladores que acaban perdiendo todo el cariño por sus propios personajes, prostituyéndose en entregas secundarias o cameos donde no deberían estar.
Habla de cómo el público general pierde el interés por una saga cuando se aleja de sus orígenes, y de cómo gran parte de la audiencia que consume gameplays en plataformas de streaming no se preocupa por la historia o el contenido, sino únicamente por el entretenimiento que ofrece quien lo juega.

También critica a los desarrolladores que dejan proyectos a medias y al mundo del modding que añade contenido sin coherencia con el universo original, reflejándolo de forma especialmente turbia para el protagonista. Todo ello desemboca en un enfrentamiento conjunto de los personajes para derrotar a quien les arrebató sus trabajos: Adbot, el asistente personal de Gameworks, una especie de director de recursos humanos que mueve personajes de una saga a otra sin ningún respeto.
Entre todos consiguen darle caza y matarlo, resolviendo así el asesinato que iba a producirse esa noche. Pero aquí no termina todo.
A través del walking simulator descubrimos que Lionel tenía un equipo de desarrollo y que contrató a una chica bajo el pseudónimo de Carla51, quien llenaba sus juegos de bugs inexplicables hasta llegar a crear a SADO, un virus que corrompía todos los juegos que tocaba. Lionel con el paso del tiempo acabó perdiendo su propia empresa por culpa de la influencia de Carla en ella.
Rompiendo la cuarta pared, con nuestra ayuda, los personajes consiguen vengarse de su propio creador gracias al Hex, obteniendo una materialización fuera del videojuego y asesinando a su creador Lionel, pero dejando escapar a SADO, que ahora puede infectar tanto videojuegos como personas reales.
Podríamos considerar The Hex como el verdadero inicio del universo de Daniel Mullins Games. Aunque fue el segundo en publicarse, es el primero cronológicamente dentro del ARG que ha ido construyendo. En él se deja entrever que la verdadera villana es Carla51, hasta el punto de que en Steam existe un juego bajo ese pseudónimo que copia el primer juego real de Daniel Mullins: Beneath the Surface.

En él pescamos objetos cada vez más extraños, llenos de referencias a The Hex, hasta llegar a Lionel.exe. Al escribir ese nombre en el teclado se desbloquea otro juego: una beta de un shooter que no llegó a terminar. Aquí escuchamos a Lionel, arrepentido por cómo trató a sus creaciones, pero incapaz de asumirlo públicamente por su ego.
En el ARG descubrimos que Lionel pidió a Carla que subiera si le ocurría algo el juego con el ejecutable oculto porque creía que alguien lo estaba buscando. Ella cumple, pero SADO vuelve a corromperlo todo, haciendo que el juego crashee.
The Hex es otro gran videojuego de Daniel Mullins Games. Nos ha durado unas 6 horas, y lo hemos disfrutado muchísimo. Con el tiempo, el estudio ha construido un ARG enorme que conecta a toda la comunidad en busca de teorías y misterios, dejándonos con muchísimas ganas de su próxima obra.
La comunidad ha conseguido unir los tres juegos del creador, dejando expectativas muy altas para su próximo título: Pony Island 2: Panda Circus. Será la primera secuela oficial de Daniel Mullins Games, y estaremos muy atentos para ver con qué nos sorprende este grandísimo creador.




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