King's Well: asciende desde el averno del steampunk y usa tus cartas como munición.
- KOROSENAI

- hace 2 horas
- 4 min de lectura

Tras el éxito del juego de naipes Balatro, muchas desarrolladoras han querido acercarse a la dinámica de los juegos de cartas basados en las combinaciones de póker, donde recorrer las fases con largos combos explosivos es la atracción principal.
Sin embargo, el nuevo juego, lanzado el 12 de agosto por la desarrolladora Fire Brick Games, King's Well, ha dado una vuelta de tuerca al mezclar la idea original de Balatro con un roguelite donde no solo las manos de póker son tus herramientas. Cada personaje dispone de un repertorio de armas, utensilios y habilidades donde tu jugada no solo depende de la baza que juegas, sino que cada carta puede usarse individualmente sobre tus artefactos, abriendo un abanico mayor de posibilidades.

Cada vez que empiezas una nueva partida, eliges uno de los cuatro personajes distintos. Cada uno posee una reliquia (habilidad) distinta y cuatro armas predeterminadas. Asimismo, cada personaje puede elegir tres niveles de dificultad que se irán liberando una vez completes el anterior.
Comenzada la partida, al igual que en muchos roguelites, se te plantea un mapa con diferentes caminos a elegir, pudiendo elegir tu siguiente paso y el futuro que te aguarda tras este. Entre las elecciones están las de derrotar a un enemigo normal o uno de élite, poder comprar cartas o habilidades en el mercado, configurar cartas propias en el herrero o descansar para recuperar vida en el campamento. La fase acaba en la punta del plano con un combate contra el jefe final, que te da nuevas reliquias y armas. Tras ello, quedan dos pisos con el mismo proceso para concluir el juego.
Los combates contra las máquinas, nuestros enemigos por antonomasia en esta realidad alternativa steampunk, es donde el juego destaca y se desliga de otros juegos. Al igual que en Balatro, deberás robar una cantidad determinada de cartas del mazo para jugarlas. Sin embargo, King's Well va a mezclar dos dinámicas que, inicialmente, nadie pensaría que tendrían cabida juntas.
Por un lado, cada ronda se seleccionará aleatoriamente en la «máquina del póker» qué poder de los cuatro te proporcionará la combinación de la mano: ataque, escudo, vida o dinero. Por el otro, las armas que tengas aceptarán una carta (habrá habilidades que te permitan meter más), la cual acometerá la acción permitida por el arma con un poder equivalente al valor de la carta. Estas armas poseen diferentes dones. Entre ellas está la de hacer daño directo, darte escudo, transformar cartas, etc. Por tanto, tus rondas ya no dependen solo de la suerte del robo, sino que puedes jugar entre la acción de las armas y la mano de póker.
Habrá situaciones en las que todos los naipes irán directos como munición contra el robot y otras en las que podrás hacer una jugada maestra dividiendo cartas y transformándolas para tener la mano perfecta, a la vez que te arriesgas con el poder que se te ha asignado en cada ronda por la máquina. Los combates se resumen en un equilibrio perfecto entre suerte y habilidad.
Sin embargo, los autómatas no se quedarán mirando impasibles mientras los derrotas. Estos seres metalizados se defenderán de dos maneras. Por un lado, cada ronda decidirán si atacan, defienden o usan una habilidad especial con efectos muy poderosos. Por el otro, mediante una habilidad pasiva que salta cada un número determinado de rondas, se reforzarán o se curarán. Por tanto, habrá momentos para atacar, otros para defender y otros, simplemente, en que el propio enemigo te haga un combo donde solo podrás mirar cómo te derrota.
En definitiva, nos encontramos ante una variante interesante de Balatro que, a pesar de ello, no termina de convencer en ciertos aspectos. Por un lado, la máquina del póker ofrece siempre las mismas recompensas por cada mano y para cada poder. Pongamos un ejemplo. En caso de atacar, te hace el mismo daño una pareja de unos que una pareja de ases. Además, el resultado obtenido es el mismo, dando igual qué poder sea. Es decir, la pareja hará siempre dos de daño, dará dos de escudo, curará dos de vida o dará dos monedas.
En mi opinión, eso sería un aspecto a mejorar, ya que, por ejemplo, dos monedas no es prácticamente nada y una mano medianamente buena, como un color, son solo 30 monedas. A la misma vez, 30 de escudo sobra para muchos casos y no se acumula de ronda en ronda, resultando, por tanto, muy frustrante el querer jugar buenas manos de póker. Por lo que, al final, dependes mucho de tus armas y termina siendo otro roguelite normal y corriente.

Como aspecto positivo, el juego contiene una pequeña historia, nada profunda, que por lo menos te acompaña a lo largo de tus primeras horas de aventura. Descubriendo el pasado de los personajes, alcanzar la cima para desbloquear su final y el ir descubriendo nuevos androides. No esperes un guion de Hollywood, pero por lo menos se agradece.
En definitiva, nos encontramos con un juego fresco, que intenta innovar, pero se queda atascado en sus propias dinámicas al no compensar adecuadamente los efectos e intentar mezclar dos mecánicas que, de por sí, encontrar su equilibrio individualmente ya es costoso. Asimismo, los diseños, el arte, las animaciones y los sonidos no son lo que más destaque, quedando en un segundo o incluso tercer plano, exigiendo unos requisitos excesivos para un
juego que podría correrse en móvil.

Y esta frase final es el resumen del juego. A pesar de venderse en Steam por un valor de 13,99 €, creo que no alcanza un nivel de madurez suficiente para valer ese precio, pudiendo incluso venderse fácilmente en cualquier tienda de móvil por un precio más reducido y, aun así, ser considerado un juego medio para las actuales tiendas.

KOROSENAI
Disclosure: I received a free review copy of this product from https://www.keymailer.co




Comentarios