Descargando mi IRA contra la PS5 y el MERCADO.



Desde la salida de la PlayStation 5 hará unas 3 semanas, Sony prometió que no habría ninguna consola en tiendas, alegando que así evitarían aglomeraciones y posibles puntos de contagio por coronavirus a lo largo del planeta.


Por supuesto, si querías conseguir una el día de salida había que haber reservado la consola el día mismo que se anunció. Para todos los que no consiguieran hacerlo a tiempo pasaba a ser un sueño inalcanzable. En otros tiempos, un comprador avispado podía conseguir una consola el día de salida sin reservar, simplemente yendo de tienda en tienda buscando excedentes. Muchos recordaréis esa escena de Big Bang Theory en la que Sheldon Cooper se da un paseo por una tienda de electrónica hasta los topes de consolas de nueva generación, preocupado exclusivamente por cuál escoger.

Pero eso eran otros tiempos. Desde la salida de la consola no ha habido ni un solo ejemplar en tiendas (tal y como prometieron), tanto de PS5 como de Xbox Series X, así que si querías una, había que reservarla en las 2 o 3 remesas de consolas que han ido apareciendo de forma esporádica durante estos días. Suena sencillo, ¿no? Pues para nada. Estos períodos de reserva en los que se debía pagar la consola completa con la promesa de que harían los envíos 2 semanas después, se hacían sin listas de espera o colas, es decir, las distintas empresas avisaban por Twitter de sus remesas y a la hora a la que saldrían, y varios miles de fanáticos se dedicaban a pulsar F5 de forma compulsiva hasta poder comprar la maldita consola. Por supuesto, ninguna página aguantaba el nivel de tráfico que esto generaba y provocaba que la página se cayera. Y algo como una compra online se convertía en una pesadilla de 3 horas de duración en la que no podías despegarte de la pantalla, pulsando F5 y viendo tu reflejo en una pantalla blanca de error, mientras te replanteabas tus decisiones en la vida.


Dicho esto, casi nadie ha conseguido la maldita consola: las remesas eran ridículas y ni se acercaban a satisfacer la demanda. ¿Y el mayor problema? Nuestros amigos los especuladores, equipados con bots y muchísimo tiempo libre, dedicándose a comprar el máximo número de consolas posible, siendo conscientes de que no hay para todos. Lo que nos lleva a la primera ley del mercado: sin suficiente oferta, aumenta el precio y, lo que es un producto de 500 euros, pasa a revenderse por 800 o más. O peor aún, empresas como CeX las compran a particulares por 700 para poder revenderla a la friolera de casi 900 euros.

¿Es esto legal? Sí ¿Y por qué ha pasado esto? ¿Ha sido cosa de la pandemia? No. No es la primera vez que pasa. Nintendo hizo prácticamente lo mismo con las primeras remesas de la Nintendo Switch. Era imposible encontrarla en tiendas, solo la vendía CeX al doble de precio de la original. Y no fue por ningún virus. Se trataba y se trata de una herramienta publicitaria, creando la sensación de exclusividad y elevando la consola a un producto de lujo con el que la pregunta no es si te la vas a comprar, sino cómo planeas hacerlo y si tienes la oportunidad, siquiera, de hacerlo.


Al final, la Nintendo Switch se podía y puede encontrar en todas las tiendas habituales como GAME, MediaMarkt o Fnac, y lo mismo pasará con la PS5 y la Xbox Series X. Con el tiempo nos las vamos a encontrar hasta en la sopa. Pero por el momento, lo único que nos queda es llorar y esperar nuevas remesas.

26 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo