The Legend Of Zelda: The Minish Cap (análisis con spoilers).


Minish Cap lo situamos en el segundo puesto de la cronología respecto a Skyward Sword. Esta vez es en Hyrule.


Al principio del juego, se nos presenta un prólogo donde nos cuentan una leyenda sobre un guerrero que selló el mal, en un tiempo pasado, en un cofre con la ayuda de los Minish. Más tarde, ya en la actualidad, aparece Link junto a su abuelo Smith, herrero de Hyrule, que vive justo a las afueras de la población. Acto seguido, aparece la princesa Zelda, quien le hace una visita con motivo de los eventos anuales relacionados con la leyenda de los Minish, unos seres diminutos que no se ven pero que forman parte del folclore local; seguidamente Smith le dará a Link su espada para que se la entregue a alguien del castillo.


Zelda te presenta más o menos la ciudad y, acto seguido, se celebra el torneo Minish. Es ahí donde aparece Vaati, el villano del juego, que rompe el sello del cofre y causa que los monstruos se desperdiguen por el mundo, además de convertir a la princesa en piedra. Link queda inconsciente por el ataque de Vaati y, una vez recupera el sentido, se dirige de nuevo al castillo, donde el rey de Hyrule le pide ayuda urgentemente para devolver a la princesa a la normalidad. Seguidamente, le informa de que los Minish son seres reales y que los debe de buscar para que estos puedan arreglar su espada y, así, poder derrotar a Vaati.


Link se dirige al bosque, donde conocerá a Ezero, un gorro que puede hablar y el cual ayudará a Link durante toda la aventura. Dicho gorro, más tarde, nos contará que él fue un Minish, pero Vaati le convirtió en eso. Gracias a Ezero, Link se podrá volver diminuto. de midi que este lo podrá guiar hasta donde viven los Minish. Una vez en dicho sitio, Link deberá comer un extraño fruto para poder entender a esos seres. Este tendrá que hablar con el jefe de los mismos, el cual le dirá que necesita reunir los cuatro elementos necesarios para devolver a la normalidad la espada Minish.


El primer destino de Link será el Sepulcro del Bosque Minish, donde conseguirá la Vasija de los Vientos que le ayudará a avanzar por la mazmorra y poder vencer al jefe de dicho templo, conseguiendo así el elemento de tierra. Después de esto, deberá de hablar de nuevo con el jefe de los Minish, quien esta vez le dirá que tiene que ir al monte Gongol, donde encontrará a un Minish llamado Melta, el maestro forjador. Melta te pedirá que le dejes la espada Minish rota y que sigas buscando el resto de elementos. Bien, ahora le tocará ir a la Cueva de las Llamas, donde esta vez obtendrá el Bastón Revés, el cual le ayudará a continuar y vencer al jefe de la mazmorra y, al igual que en la anterior, tras derrotarlo Link obtendrá el elemento correspondiente: en este caso, el de fuego.


Acto seguido deberá ir a la cueva donde se haya Melta, que te dará la espada blanca para llevarla al Castillo de Hyrule. Allí se encuentra con una sala en la cual "sólo el elegido podrá acceder". Link deberá situar la espada en el pedestal para que esta absorba los elementos que ha conseguido hasta ahora y, una vez hecho esto, deberá salir del Castillo, pero... Vaati le tiende una trampa con dos monstruos. Ya derrotados, se tendrá que dirigir a por las Botas Pegaso, las cuales le permitirá caminar por los pantanos sin hundirse, lo cual le ayudará a llegar al sitio donde se sitúa el siguiente objeto: el arco (objeto que sale en todas o casi todas las sagas de Zelda, pues es una herramienta imprescindible).


Ya conseguidos ambos objetos, Link deberá dirigirse a la Mazmorra Del Arco de los Vientos, donde tendrá que conseguir los Guantes de Topo para derrotar al jefe y conseguir la Ocarina de los Vientos, que le permite viajar a determinadas zonas de Hyrule en las que se encuentre el elemento de dicha ocarina. En este templo no se consigue ningún elemento. Una vez sale del mismo, Link usará la Ocarina para viajar hasta el Lago de Hylia, donde le espera la siguiente mazmorra; pero no sin antes conseguir las aletas que le permitirán nadar. Ya obtenidas, tendrá que adentrarse en el Templo de las Aguas y conseguir derrotar al jefe para, con esto, obtener el tercer elemento (agua). De nuevo, Link deberá ir de nuevo al Castillo de Hyrule para que la espada absorba el elemento.


Por último, deberá ir al Templo de los Vientos (pero no sin antes hacer una serie de cosas), donde conseguirá la Capa Roc, que le permite saltar por las plataformas en el aire para, de este modo, avanzar por el templo y obtener el elemento del aire. Ya conseguidos los 4 elementos, y que la espada los haya absorbido, Link obtendrá la espada cuádruple (Minish). Este deberá atravesar el Castillo de Hyrule, que se ha convertido en una mazmorra por culpa de Vaati.


Finalmente. Link deberá enfrentar al monstruo que es realmente Vaati. Una vez vencido, Ezero volverá a la normalidad que tanto ansiaba para, así, poder arreglar todo lo malo que hizo Vaati . Ya conseguido esto, Ezero se despide de Link para siempre, pero no sin antes darle un gorro verde a dicho héroe para que así se acuerde de él y poder irse de nuevo al mundo de los Minish, desapareciendo junto a la entrada que sólo puede ver una persona de corazón puro.


OPINIÓN PROPIA SOBRE EL JUEGO.


Este juego no me ha llamado tanto la atención como el Skyward Sword, pero aun así está muy bien para ser de Game Boy. La música es buena y la historia también, ya que, como comenté al principio, es la primera vez en la cronología que se puede ver Hyrule y en la que Link tiene familia, en este caso, su tío Smith.


Aquí ya se empiezan a apreciar objetos icónicos como el arco, o un objeto musical, que cabe a destacar que en todas o casi todas las sagas hay un instrumento que suele ser una ocarina, una flauta de viento… Casi todas te las da la Familia Real de Hyrule o las obtienes a lo largo de la aventura (menos mal que no tienen un piano...).


Le doy un 7/10.

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