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  • WILLY

Steam Deck: opinión después de cuatro meses.



Con más de un millón de unidades vendidas y a nada de cumplir un año en el mercado, la Steam Deck se empieza a asentar como una consola tan fantástica como desconocida. Y digo desconocida porque hay muchas personas que no saben qué es, posiblemente porque no es algo que podamos comprar u observar en las tiendas, ya que para adquirir una tienes que reservarla en la página oficial de Valve. Aunque la desarrolladora hace lo que puede por disminuir los plazos de entrega, lo cierto es que en mi caso la reservé en julio de 2022 y me llegó en octubre del citado año. Afortunadamente, creo que estos plazos ya no son así, y en lugar de meses hablamos de semanas para tenerla en nuestras manos. Si eres una persona paciente esto no es un problema, pero de lo contrario, se puede caer en el juego de la especulación, donde ya se han visto Steam Decks de segunda mano por un precio superior a 700€.

El modelo que yo he adquirido es el medio, con un almacenamiento de 256 GB NVMe SSD. Los modelos básicamente se diferencian en el almacenamiento, siendo el menor 64 GB eMMC y el mayor 512 GB NVMe SSD. Elegí el modelo medio por su almacenamiento SSD (más veloz que eMMC), pero en cuanto a capacidad, la mayor parte de los artículos que podéis encontrar en la red coinciden en que no merece la pena el desembolso adicional, superior a 100€, entre el modelo medio y el modelo superior. De hecho, aprovechando el Black Friday, adquirí una microSD de 512GB por poco más de 40€ y el resultado ejecutando juegos desde ella es más que satisfactorio.


steam deck case
En cualquiera de sus versiones, la consola viene con una funda rígida de gran calidad y adaptada a la consola.

Una de las preguntas más usuales es: ¿puedo jugar a toda mi biblioteca de Steam? La respuesta es un rotundo no. Valve califica los juegos en tres categorías: verificado, jugable y no compatible. En mi opinión es un error, ya que “no compatible” no siempre es que el juego no es compatible, simplemente que está en proceso de testeo. Por eso, mi recomendación es realizar un seguimiento de los juegos que os interesen para ver si cambia su estado. “Jugable” es que suele funcionar bien pero requiere de algún ajuste adicional. Normalmente la propia descripción ya nos indica cuál puede ser el problema de compatibilidad que va desde necesidad de usar el teclado virtual a que los textos se pueden ver en pequeño. Finalmente, “verificado” es un 100% de compatibilidad.


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Ejemplo de un juego "verificado".
¿Portátil o sobremesa?

En mi corta experiencia con este producto puedo comentar que, de todos los juegos con categoría jugable que he probado, ninguno me ha dado problemas disfrutándolos como si fuese un ordenador al que le conectas teclado, ratón y monitor (modo sobremesa). ¿Es necesario el dock oficial de la Steam Deck para esto? Otro rotundo no, cualquier hub que tenga como mínimo una ranura tipo-C (cargador de Steam Deck), dos usb (teclado y ratón) y un puerto HDMI para el monitor debería bastar.

En modo portátil apenas la he llegado a jugar. Es cierto que la consola es más grande que la Switch aunque tampoco es mucho más pesada, con lo que la experiencia de jugar con ella así es bastante factible; para eso es “consola portátil”, ¿no? La batería, al igual que pasa en la Switch, depende en gran medida del juego al que estés jugando y de la configuración que uses, pero lo normal es que de 2 a 5 horas.

Conectarla al televisor es la última forma en la que he jugado a este producto de Valve y he de decir que también ha sido una buena experiencia. La propia consola se transforma en el mando y además puedes elegir configuración BA (como en la Switch) o AB (mando Xbox). Igualmente, se pueden conectar mandos genéricos u oficiales de otras plataformas como Xbox o PS.



Infinitas posibilidades

Steam Deck utiliza un sistema operativo propio, llamado SteamOS y basado en Linux. Por defecto nos carga la app de Steam, la cual es bastante intuitiva, especialmente en la biblioteca donde tiene varios encabezados que nos indican los juegos “perfectos para deck” (es decir, los verificados), toda tu colección, los instalados y los de fuera de steam. Para mi gusto, faltaría un encabezado con los jugables, porque tampoco es muy agradecido revisar toda tu colección y ver que más de la mitad no son compatibles. Por otro lado, también podemos poner la consola en modo escritorio, que es muy similar a un ordenador, aunque esto es algo que todavía no he indagado lo suficiente.

Una de las características más interesantes que hacen los usuarios de esta consola es la instalación de Windows en una microSD, permitiendo de esta forma un arranque dual, similar al que vemos en algunas tablets Windows/Android. Existen centenares de vídeos sobre cómo hacer esta instalación y es más que seguro que en un futuro decida expandir esta funcionalidad.

Pero Steam Deck tampoco es perfecta y precisamente uno de sus puntos negros es la compatibilidad. Todos sabemos que Steam tiene un amplísimo catálogo de juegos, pero en comparación, solo una cantidad ínfima son verificados, seguida de una algo mayor de “jugables”. A día de hoy, el “no compatible” tiene ganado el pulso, eso sí, algunos porque todavía están en proceso. Por ponerlo en cifras, en mi biblioteca de Steam tengo más de 800 juegos y poco más de un centenar son verificados.

Otra noticia que decepcionará a más de un usuario, es que la transformación de Origin en EA app ha acabado con la compatibilidad existente, haciendo que grandes títulos como Star Wars Fallen Order ya no sean (a fecha de este artículo) compatibles con Steam Deck.

Conclusiones

La consola de Valve es una inversión que hay que meditar profundamente. Su modelo más básico cuesta 419€ y ofrece un almacenamiento muy reducido si lo comparamos con lo que requieren la mayoría de los juegos. Esto hace que una microSD sea imprescindible desde prácticamente la adquisición, y es recomendable una de 512GB-1TB, que si no están de oferta y seleccionas una de buena calidad, ya estamos hablando de 70 a 200€ más, lo que nos pone en la franja del modelo medio (549€), que cuenta con un almacenamiento y velocidad superiores.

Otra cuestión es que es necesaria una investigación de los juegos que tengas claro que vayas a querer jugar. Como decíamos más arriba, los juegos se catalogan en tres categorías: verificado, jugable y no compatible. Los verificados no te darán problemas, pero los jugables pueden ser un quebradero de cabeza a no ser que vayas a usar la consola en modo sobremesa. Para los no compatibles, es más que recomendado clicar en el desplegable para saber si no son compatibles ahora o no lo serán “nunca”.


Ligado al punto anterior, es que si ya eres un usuario veterano de Steam, te vas ahorrar mucho dinero en juegos puesto que ya tendrás una considerable biblioteca y será extremadamente raro que ninguno sea verificado o jugable. Al punto lógico de llevar siempre tu biblioteca de Steam encima, se le suma que la comunidad ofrece numerosos tutoriales para instalar otras bibliotecas como Epic, GoG, etc., que ofrecen resultados realmente buenos.

El cuarto y último punto que destacaría yo es que evalúes el uso que le vas a dar. Mis circunstancias personales me obligan a viajar mucho, con lo que un ordenador gaming de sobremesa para mi tendrá poco uso y un portátil gaming ocupa más cuando tratas de viajar ligero, especialmente si ya tienes que cargar con un ordenador de empresa. Por tanto, la Steam Deck, al igual que en su momento la Switch, era una opción lógica y acorde a mis circunstancias.


Un saludo.

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