Star Wars - Episodio IX: El Ascenso de Skywalker (crítica y análisis con spoilers).


CRÍTICA Y ANÁLISIS POR PHOENIX


Estas Navidades, la saga finaliza. J.J. Abrams nos trae el final de la historia de los Skywalker, extendida a lo largo de tres generaciones y, a mi parecer, no lo podría haber hecho mejor. Una película digna del final que merecía esta historia, llena de guiños y referencias a las trilogías anteriores y, sobre todo, hilada de manera magistral con el fin de cerrar todo aquello que parecía imposible al finalizar Los Últimos Jedi. Para mí, una de las mejores de toda la saga.


Personalmente me gustaría comentar varias partes de la película dignas de mención, así que vamos a ello.




 

1º) Trama: este filme goza de una trama casi perfecta donde todo lo ocurrido en los anteriores episodios toca a su fin, uniéndose todos los cabos sueltos. Además, la sucesión de los acontecimientos nos recuerda mucho a la ya estrenada Avengers: Endgame. Mencionando a mi compañero Mamani en su post de Endgame, al igual que su predecesora este año, esta película se divide en tres actos casi idénticos a Avengers: en el primero, se nos presenta la situación tanto de la Primera Orden como de la Resistencia, con Kylo Ren como Líder Supremo y una Rey como principal baza de la Resistencia (quien está siendo entrenada nada más y nada menos que por Leia). Además, se nos confirman nuestros peores temores a través de un espía de la Primera Orden: Palpatine ha regresado. O, mejor dicho, nunca se fue.


En el segundo, Rey, junto con sus amigos, salen en busca del Emperador, tratando de desbaratar sus planes, mientras que Ren intenta acercar a la joven Jedi al Lado Oscuro. Además, uno de sus encuentros provoca la muerte de nuestra querida Princesa de Alderaan. Justo entre el segundo y el tercer acto se incluirían unas escenas bastante importantes, en las que Rey se refugia en Ahch-To y conversa con Luke en forma de espíritu de la Fuerza, y este le da el sable que en su día le confió su hermana, con el fin de que lo poseyera aquel que lo mereciera.

Y, aunque estas dos primeras partes tienen acción y la historia es trepidante, es en el último acto donde todo culmina de forma insólita. De esta parte me gustaría destacar varias cosa: primero, la magnífica batalla entre los cazas TIE y las naves de la Resistencia, donde el general Lando Calrissian desempeña un papel fundamental, trayendo consigo la mayor flota de la galaxia en ayuda de la Resistencia. En segundo lugar, el combate entre Kylo y los Caballeros de Ren, así como la unión de armas entre Rey y Ben contra el Emperador. Y por último, pero no menos importante, la escena que considero el culmen de la película (personalmente, me puso los pelos de punta): el momento en el que Rey conecta con la Fuerza, de tal manera que es capaz de oír las voces de los antiguos Jedi dándole ánimos y fuerza para continuar. Como punto final, Abrams nos deja una escena maravillosa: Rey visita la granja de humedad de Luke. Allí entierra los sables de Luke y Leia y, acto seguido, desengancha del cinturón su propio sable de luz, el cual, al encenderlo, nos deja ver una hoja amarilla. Después de ello, una nativa del planeta le pregunta por su nombre y apellido completos. Ella, después de ver a los hermanos Skywalker en forma de fantasmas de la Fuerza, le da una respuesta: “Rey. Rey Skywalker”.


2º) Personajes: en contra de lo que me esperaba, en este episodio por fin se puede ver una evolución en nuestros protagonistas. Rey ya no es una persona a la que todo le sale bien de chiripa y que encima es afín a la Fuerza, sino que esa afinidad es fortalecida por un entrenamiento y unos consejos que ahora puede seguir. Y también vemos que se equivoca, que cae, que es humana, que llega incluso a caer momentáneamente en el Lado Oscuro; pero vemos que se levanta y continúa. Eso ya es un cambio respecto a lo que nos mostraron en los episodios VII y VIII.


Rey, Finn y Poe por fin comparten una aventura juntos.

A Kylo lo vemos con algo que ya nos presentaron previamente: se debate entre lo que cree que debe hacer y lo que tiene que hacer. Aunque la ira y el odio siguen presentes en él, llega un momento en el que vemos que el Lado Luminoso se sitúa por encima, llegando a dominarle plenamente, al igual que le sucede a Rey con el Lado Oscuro.


En Poe también se ve que hay una evolución. Pasa de ser el mejor piloto con alma de líder en el Episodio VII, a un piloto sin apenas potestad en el IX. Sin embargo, esa sensación de fracaso que lleva dentro desaparece cuando Leia lo nombra general y pone sobre sus hombros el peso del destino de la Resistencia.


El único que para mí se ha quedado bastante atrás (y al cual he de decir que le he cogido bastante manía) es Finn. Vale que siga teniendo ese espíritu de ayuda y entrega hacia sus compañeros, pero llega un momento en el que sus constantes “me ofrezco a esto”, “ya había pensado en ello” o sus “presentimientos” respecto de la Fuerza llegan a cansar. Vale que pueda ser afín a la Fuerza, pero me parece exagerado remarcarlo tantas veces. Al menos a mí, ese tipo de comportamiento llega incluso a cansar. Pienso que podría haber sido un magnífico personaje si se hubiera explotado de una manera diferente a como se ha hecho.


3º) Banda sonora: cómo no, John Williams sigue impresionando. Esta vez puedo decir que he sentido las escenas como si estuviera dentro de la película. Cuando la situación requería tensión, la había; cuando se necesitaba expresar alegría, eso era lo que sentías; y cuando había que expresar de alguna manera que todo iba a salir bien, así se notaba. Como en todas las demás películas, las piezas originales no fallan. The Imperial March, The Force Theme, Leias’ Theme, e incluso The Main Title siguen siendo piezas que te dan escalofríos solo de escucharlas. Además, la incorporación de muchas piezas nuevas como son Journey to Exegol, The Final Saber Duel o The Force is with you, aparte de traer aire nuevo a la saga (como en cada película), hacen que te sumerjas en cada escena y la sientas como propia. Mi recomendación es que si podéis disfrutar de ella, lo hagáis, ya que merece la pena.



4º) Referencias: aquí me quiero detener un poco, pues ha sido con lo que yo más disfruté en el cine. Naves, personajes, situaciones… Toda la película está plagada de referencias a las antiguas trilogías. Para mí, esto es lo que le da vida al filme, y desearía transmitiros esa ilusión que sentí al ver ciertas escenas.


I) La película empieza muy fuerte: podemos ver al recién nombrado Líder Supremo Kylo buscando en Mustafar un artefacto Sith conocido como Buscarrutas (que recuerda mucho a los holocrones del universo expandido), artefacto que indica el camino a Exegol. Y sí, habéis leído bien, Mustafar, el planeta testigo de la Batalla de los Héroes, así como de la derrota de Anakin a manos de Obi-Wan.


Un ambicioso Kylo busca la manera de llegar ante Darth Sidious.

II) El planeta donde se oculta Palpatine, Exegol, nos recuerda bastante a otro que ha aparecido previamente en juegos y libros de la saga que ya, desgraciadamente, pertenecen a la parte de Legends. Este es Dromund Kaas, capital del Imperio Sith. ¿Acaso Palpatine pretendía hacer lo mismo que los antiguos Sith, e instaurar la capital de su Imperio en un planeta dominado por el Lado Oscuro? Quién sabe, ahora mismo solo podemos hacer conjeturas.


III) Mientras tanto, Rey (AKA la última Jedi), bajo la tutela de su Maestra Leia, se entrena en los caminos de la Fuerza. Y lo hace nada más y nada menos que con un droide de entrenamiento Jedi y con el sable de Luke (o Anakin, como más os guste) ya reparado. Guiño especial a Luke en su primer entrenamiento como Jedi bajo la mirada de Obi-Wan en el Halcón.


IV) Cuando Rey y los demás llegan a la localización que Luke dejó escrita en los libros Jedi, reciben ayuda de un misterioso pistolero. Para nuestra grata sorpresa, se trata del General Lando Calrissian, ya algo entrado en años. Además, es tarea de este personaje pronunciar una de las míticas frases de la saga: “Tengo un mal presentimiento”. Una frase que nos remite a su primera aparición en el episodio IV, primero en boca de Luke y después en la de Han.


V) Después de esto, nuestros protagonistas encuentran la pista que tanto necesitaban. Curiosamente, la localización del planeta guarida del Emperador se encuentra inscrita en el filo de una daga, escrita en el lenguaje rúnico de los Sith. Por primera vez nos remiten a algo así, despertando en los fans más acérrimos esa nostalgia por la época de la Antigua República y las batallas que Jedis y Siths protagonizaron en el pasado.


VI) Es en esta parte donde la cosa se empieza a poner MUY interesante. Al tocar la daga, Rey tiene varias visiones sobre su pasado, junto con la certeza de que Ren se acerca. Aquí decide confrontarlo (escena epiquísima del tráiler con el TIE Interceptor y el salto de Rey). Cuando finalmente Finn advierte su ausencia, decide enviar a Chewie para llevarla a la nave, quedando apresado por los Caballeros de Ren. En un intento de devolver a tierra con la Fuerza el transporte donde se lo llevan, Rey pierde el control y lanza rayos por la mano, dando al wookie por muerto. Curioso, ¿no os parece?


VII) Y en la inscripción radica el problema. Aunque el pobre C3PO es capaz de entenderlo, no puede reproducirlo, al ser el lenguaje rúnico de los Sith una lengua prohibida por la Antigua República (previa al Imperio, no la del universo expandido). Cuando consiguen decodificar la inscripción, esta les manda al Sistema Endor. Vaya, vaya, así que Endor, ¿eh? ¿De qué me sonará?


Los vestigios de aquella antigua guerra siguen más que presentes.

VII) Ya en la luna de este sistema, y en las ruinas de la Estrella de la Muerte, Rey encuentra la habitación donde estaba escondido el segundo Buscarrutas (de cuya existencia se hace eco la Resistencia de forma bastante conveniente). En la sala se puede sentir el Lado Oscuro impregnando el aire, la pregunta que se nos viene a la cabeza es: ¿cómo se manifestará? Muy sencillo: exactamente igual que le pasó a Luke en la cueva de Dagobath. Aquí es donde podemos disfrutar de la visión de una Rey Oscura, portadora de un sable doble. La visión de los peores temores de la joven Jedi parecen hacerse realidad.


VIII) Después de esto, y tras una dura pelea entre ella y Kylo, el Líder Supremo es derrotado, quedando abandonado en la superficie del satélite. Y es en este momento donde el fan service entra sin armar mucho escándalo. El recuerdo de Han Solo aparece frente a su hijo, dándole las fuerzas que necesita. ¿Lo mejor? La conversación entre ambos, la cual acaba con dos líneas muy significativas. “Papá…”, solloza Ben. “Lo sé”, responde Han, sonriendo. Exacto. Nuestra memoria retrocede hasta instantes antes de que el contrabandista fuera congelado en carbonita en El Imperio contraataca. Un homenaje muy bien conectado a lo que se necesitaba en ese momento.


IX) Del combate aéreo del final quiero mencionar algo que se me había pasado desapercibido hasta que vi de nuevo la película: a la derecha del Halcón se puede ver el Espíritu, la nave de Kanan Jarrus, Jedi que escapó a la Orden 66, apoyando a la Resistencia. Al menos parece que su propietario, sea quien sea, está a favor de la causa.



X) Y ahora, mi escena preferida y la que me dejó con un nudo en la garganta. Puede que no sea la mejor, pero para mí tiene un significado muy especial. En la batalla final contra el Emperador, Rey consigue lo que había estado intentando desde el inicio de la película: conectar con los antiguos Jedi. De repente, solo vemos en pantalla el cielo, cuajado de estrellas, y unas voces que salen de la nada: Obi-Wan, Qui-Gon, Anakin, Ashoka, Windu, Yoda, Adi Gallia, Kanan Jarrus, Aayla Secura, Luminara y Luke. Todos ellos, Jedis de la Antigua República, animando Rey a continuar. A no rendirse. A levantarse y a seguir. A sentir la Fuerza fluyendo a través de ella. Porque ese es el mayor poder de un Jedi, su conexión con la Fuerza.


XI) Como punto y final, y retomando lo último dicho en la trama, quisiera comentar un par de cosas sobre el nuevo sable de Rey. Si nos fijamos bien, la forma recuerda muchísimo a su antiguo bastón de chatarrera. Eso, a mi parecer, unido al hecho de que entierra los sables de los hermanos Skywalker, al nuevo color y a la aparición de los fantasmas de Luke y Leia, nos deja entrever que lo ha construido siguiendo unas pautas: no deja su pasado atrás, sino que lo utiliza para construir su futuro. Además, es posible que acepte la ayuda de sus dos Maestros, que eligiera ese color por algo, pues era el que utilizaban los antiguos Guardianes del Templo Jedi, y que probablemente haya viajado a Ilum para conseguir su Cristal Kyber. ¿Acaso Rey será la Guardiana de la Nueva Orden? ¿Entrenará a la siguiente generación de Jedis, tal y como hizo Luke? Este es el único filón que se nos deja para libre interpretación. Personalmente, lo agradezco. Me gusta que la imaginación de los fans vuele e imagine lo que podría pasar.



 

Como es natural, también una película de esta categoría tiene cosas que, para mi gusto, se podrían haber hecho de una forma diferente. Como novedad, se nos presenta un grupo muy curioso y al que, a priori, se le puede sacar mucho jugo. Estos son los Caballeros de Ren, la guardia personal de Kylo. Sin embargo, aunque podría haber tenido mucho más filón, a mi parecer este personaje grupal está bastante desaprovechado. Personalmente veo que se podría haber dado mucho más juego a una baza como esta (empezando porque los trajes molan lo que no está escrito).



Lo mismo pasa con Rey Oscura. Algo que se pintó tan bien en los tráilers y que luego apenas se exprime te deja con las ganas de ver una pelea como Dios manda entre ambas Reys. Y qué decir tiene que en el duelo final entre Darth Sidious y Rey hay una escena calcada de Avengers: Endgame. Sí, esa en la que todo estáis pensando. El “Yo soy inevitable” seguido de “Y yo… soy… Iron Man” se ha sustituido ahora por “Yo soy todos los Sith” y el “Y yo soy… todos los Jedi”. ¿Que mola? Claro. ¿Queda bien? Por supuesto. Pero me ha faltado un poco de personalidad en esta escena. Además, ¿dónde se quedaron los dos sables rojos del Emperador? Un poco más de duelo de sables de luz a este personaje no habría venido mal a la saga, dado que solo le hemos visto combatir como tal en el Episodio III, y encima con un solo sable. Algo así se hecha un poco en falta, la verdad.


 

Aún así, J.J. Abrams ha conseguido que me vuelva a enamorar de esta saga. Porque como dijo Juliux, “Star Wars es un universo amplio y con infinidad de posibilidades que escapan a nuestra imaginación”. Quedémonos con la parte positiva: disfrutar de algo como es Star Wars.

Solo me queda remarcar lo ya dicho: una película digna del final que se merecía la saga, muy entretenida y muy bien hilada, la coherencia es totalmente visible y las referencias están ahí para quien sepa pillarlas.


Nos vemos pronto, jóvenes Padawan. Que la Fuerza os acompañe.


 

CRÍTICA Y ANÁLISIS POR MAMANI


"¿Te ha gustado el Episodio 9? ¡Qué clase de fan eres tú!"

Y así continuamente por el submundo de Internet... Por supuesto del otro bando también, pero impera más lo primero, por desgracia. Todos estos días me han venido bien para recordar por qué el fandom de Star Wars (la parte tóxica, por supuesto) es de lo peor de Internet y también, como no podía ser de otro modo, para dejar reposar la idea que tengo sobre la película, y sigue siendo buena, muy buena. Qué se le va a hacer, soy un "posser".


También notaréis que esta no será como las otras reseñas que suelo hacer, ya que, nada más lejos de la realidad, soy un aficionado reciente de este mundillo; no llevo el mismo tiempo que mis amigos JAPANERO o MBG1406, yo siempre he sido más del mundo de los superhéroes, pero, a pesar de todo, pude sentirme parte de ese fandom, del sector positivo, e ilusionarme con lo que pasaba en pantalla.


Como bien dije en mi breve reseña en el post de primeras impresiones, esta película busca intentar convencer a gran parte del sector fanático de Star Wars, y ya solo con las letras del principio y esos primeros 10-15 minutos de metraje con los que empieza la película, uno está más que dentro de la trama y tiene ganas de saber más. Lando Calrissian, Leia entrenando como Jedi, un posible Grand Moff Tarkin reencarnado y, por supuesto, la vuelta de Palpatine. Esto último es algo que nadie se veía venir, pero lo compramos todos desde el minuto 1 que lo supimos ¿Cómo ha vuelto? Tan simple como recurrir a algo establecido desde el episodio III, y no hace falta más explicación, uno simplemente se deja llevar por la trama de la película. Ver a Ian Mcdiarmid repetir su tan famoso papel siempre es bien, volviendo a un Palpatine más siniestro y malvado, no tan humorístico como en las precuelas (no me entendáis mal, me encanta). La pega que le pongo es que hubiera sido genial verle pelear con su sable láser, como en las precuelas también, pero, desde luego, juega a una nueva escala de poder muy interesante.


El trío protagonista conformado por Finn, Poe y Rey demuestran aquí una gran química, y es una pena que solo hayan estado juntos para esta película pudiéndolos haber juntado antes. Finn está mejor que nunca y completamos su desarrollo, partiendo del Stormtroper FN-2187 queriendo romper con la Primera Orden, a uno de los miembros más importantes de la Resistencia, sirviendo incluso de inspiración para más Stormtroopers dentro de la Primera Orden. Ojalá ver más de él y qué manejo tendrá con la Fuerza, ya que, como hemos visto, tiene sensibilidad hacia la misma y era lo que le intentaba decir a Rey. ¿Tendría futuro como Jedi?


Poe Dameron vuelve a ser ese carismático piloto de la 7 que en la 8 perdimos, siendo clave para la batalla final contra los nuevos Destructores Imperiales y también como alivio cómico en partes de la película. De los tres diría que es el que menos me gusta, pero no es mal personaje.


Y con Rey tenemos completado su arco: al fin encontrando la familia que tanto anhelaba, rechazando el apellido Palpatine y asumiendo el legado Skywalker. Por fin entendemos ese vasto dominio y habilidad que parecía tener Rey de la Fuerza; al tener una ascendencia peculiar, y ahora que tenemos en perspectiva las tres películas, Rey ha pasado a ser un personaje más interesante y de los que más me gustan de esta trilogía.


Saliendo de este trío, Kylo Ren se confirma como de lo mejor, si no lo es, de esta trilogía. Todas las semillas que se sembraron para su posible redención han dado frutos, y es esa conversación con su difunto padre Han Solo lo que le lleva de vuelta definitivamente al lado luminoso. Ya se lo dijo Luke en el infame Episodio VIII: "Mátame con rabia y me tendrás siempre presente, como a tu padre". Adam Driver está viviendo su mejor época actualmente y es merecidísimo, desde luego. El momento "Reylo" del final nos tuvo aplaudiendo a toda la sala, y eso que yo tampoco los "shippeaba" especialmente, pero fue bonito de ver y la salvación máxima para el alma del atormentado Ben Solo, sacrificándose por Rey.


Un arma de doble filo que creo que, en balance, juega un poco en su contra, es su duración. Me parece que 2 horas y 21 minutos se queda algo corto para toda la tela que hay que contar, ya que en muchas partes la trama se siente algo apresurada y tal vez hubiera venido bien parar para dejar respirar un poco al espectador.


Otro elemento desaprovechadísimo son los Caballeros de Ren, que sufrieron del tratamiento "Boba Fett". Molan mucho en aspecto, pero fueron muy olvidables e intrascendentes. Para haber sido puestos como elemento en las sombras desde el 7, es decepcionante ver su final tan lamentable como los matones genéricos de la Primera Orden.


Aunque John Williams sigue siendo genial, no es TAN genial como lo fue en las precuelas, y creo que un poco de épica del estilo "Duel of the Fates" hubiera venido de perlas en muchos momentos de la película, como en la batalla final. El John Williams de las precuelas creo que no va a volver.


Se le podrán sacar los 'peros' que queráis a esta película, pero ha conseguido tener un efecto en mí que ninguna otra ha tenido: salir con más ganas de Star Wars.


Pude sentir en esos 141min parte de la magia que conforma Star Wars, y salí con ganas de más. Dije en su momento que estaba bien que Star Wars tuviera un parón en las pelis para dejar descansar, pero ahora me arrepiento y retracto de todo. Por suerte, contaremos con series como "The Mandalorian, Obi-Wan, Cassian Andor" o la nueva temporada de "Clone Wars", que ayudarán a suplir el hambre actual por Star Wars. Videojuegos, novelas, películas, series... sea como sea, quiero más Star Wars, y eso es con lo que nos tenemos que quedar de esta película, ante todo, ilusión por lo que se viene.


 

CRÍTICA Y ANÁLISIS POR SR.PUERTA


Star Wars IX: El Ascenso de Skywalker… ¿Qué decir de esta película? Sin duda, me ha parecido un muy buen filme de esta gran saga y un digno cierre, como bien comenté en las primeras impresiones. El largometraje supone un carrusel de emociones, acción y epicidad que me han dejado con ganas de más y más. Sin embargo, todo termina, y no podía ser diferente en esta larga saga de películas que inició sus andaduras allá por 1977. Sin más dilación, empezaré a comentar diferentes elementos que me llamaron la atención de la cinta.

Por un lado, los personajes creo que se han desarrollado para bien. Los tres principales (Rey, Finn y Poe) me han gustado mucho más que en las dos anteriores películas; en esta creo que se han desenvuelto muy bien, sobre todo Finn, que ha pasado de parecerme un personaje sin más a uno aceptable. Por otra parte, saliéndonos de la trinidad de esta nueva trilogía, está el personaje de Kylo Ren/Ben Solo, el cual pienso que gana mucho en este último filme. Me encanta cómo hicieron su redención y la aparición de su padre como un recuerdo, el cual considero como uno de los momentos más emotivos del largometraje de lejos y al que aplaudo, ya que es un momentazo. Aún así, la única pega que pondría es que podrían haberle dado algo más de diálogo, porque desde la conversación con Han Solo hasta el final el personaje no dice una palabra más. De todos modos, creo que lo que no manifestó con palabras lo hizo mediante gestos y expresiones faciales. Sinceramente, Adam Driver se lleva la palma.


En cuanto al aspecto visual, la verdad es que se ve sumamente bien. Habiéndola visto dos veces en el cine, tengo que decir que los efectos se salen, tanto en las batallas de naves como en las de sables de luz. Además, a lo largo del filme aparecen escenarios muy diferentes y dispares que cuentan con ambientes muy oscuros, por un lado, o muy brillantes y alegres, por otro. La cinta sabe cuadrar muy bien la banda sonora con cada escena o cada situación, y es un elemento que sube puntos a la película.


Para terminar, se nota que J. J. Abrams sabe emocionar al público, y en este largometraje lo consigue con creces. La escena de todas las naves de la galaxia apareciendo para el combate final es una prueba de ello y algo que, junto con el soundtrack, hizo que se me pusieran los pelos como escarpias las dos veces que la vi en el cine. Algo parecido me pasó este mismo año con Vengadores: Endgame, en la escena de ‘Portals’ (los que la hayáis visto lo comprenderéis). A todo esto, la BSO me pareció muy buena y digna de una película de Star Wars, aunque, no sé, si hubieran metido algún tema de las precuelas, como, Duel of The Fates… ya sí que me hubieran ganado completamente.


En resumen, me ha parecido un buen final para la Saga Skywalker y un buen cierre de la trilogía. Además, qué mejor para cerrar esta saga de películas que haciéndolo en Tatooine, en la casa de Luke, donde una vez empezó todo. Un detallazo por parte de Abrams. Dicho esto, espero que hayáis pasado un rato ameno, y os dejo con una de las frases del maestro Luke Skywalker:


“Enfrentarse al miedo es el destino de un Jedi, tu destino.



 

CRÍTICA Y ANÁLISIS POR ELJAPANERO (0SCARFONCU)


A mí, personalmente, me ha parecido del mismo calibre que las dos entregas restantes de la trilogía: mal, muy mal. Lo único que se salva son, como siempre, los efectos especiales, ya que tanto la trama principal como la propia banda sonora se pierden conforme avanza la película.

Imaginad que esta última trilogía de Star Wars es un muro blanco, que el Episodio VII, dirigido por J.J. Abrams, es un boquete provocado por un martillazo; que el Episodio VIII, dirigido por Rian Johnson, que quería apostar por innovación, es un boquete hecho por 5 martillazos. El Episodio IX en esta situación se compone de una amalgama de cintas adhesivas y tiritas de dibujos tratando de tapar esos agujeros.


Se han centrado tanto en arreglar y explicar cosas (e incluso en lanzar "pullitas") de las anteriores películas, que no han tenido tiempo para desarrollar apropiadamente esta última parte. La película va muy atropellada, pasa todo muy rápido y, sin que el espectador esté asimilando una cosa, rápidamente, ya están pasando a otra cosa totalmente distinta.


Hay numerosos casos sin explicación y sin sentido, que parecen detalles pero que cambian por completo la trama. En primer lugar: el hecho de que Palpatine haya sobrevivido a la destrucción de la Estrella de la Muerte II, además de que esta estación se conserve casi intacta tras la explosión y la posterior colisión, y que por la devolución de 3 rayos Sith se desintegre por completo. Por otro lado, el hecho de que Ben Solo y Leia mueran por agotamiento. Al parecer es la primera causa de muerte en esta trilogía, ya que Luke y, posiblemente, hasta Palpatine, también mueren por cansancio. Es más, Rey también muere por ello.


La aparición de algunos personajes como Babu Freak o el pequeño droide con forma de lámpara no hacían más que molestar, ya fuera aplastando la emoción de alguna escena con humor absurdo o siendo directamente inutilizados en la trama al instante. La de Lando Calrissian fue de todo menos épica; Rey, Poe y Finn lo trataban como si fueran niños pequeños saludando a su ídolo después de haber conocido a Luke, Leia, Han o incluso Chewie, que lleva con ellos desde el Episodio VII, además de que Lando, al parecer, lleva ahí esperándoles por conveniencia del guión durante 20 años.


La banda sonora se puede resumir en una repetición constante de los temas de Rey, Kylo Ren y Palpatine reorquestadas dependiendo del momento de la película.


En resumen: si te gustan las películas llenas de fan service, efectos especiales y no te sueles centrar en el sentido de las cosas, es muy posible que te guste, pero si prestas atención a detalles del guión y del porqué pasan las distintas situaciones que se dan en la película, hay mejores opciones en el cine...

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