Ruusan, aquí empieza todo.


Dicen que los cambios siempre son para bien, y que mejor momento para demostrarlo que inaugurar una sección de trasfondo de una de las sagas más comerciales y fantásticas.

Queridos seguidores Gamotaku, entre todos vamos a leer y aprender (desde el este humilde redactor hasta el más erudito de vosotros) sobre esa historia que nunca deja de crecer, Star Wars. Vamos a hablar de lo que no se ve, nos sumiremos en lo más profundo de las novelas y en los rincones más olvidados de Internet para exprimir hasta la última gota en nuestra pequeña historia.


Pero, vamos al tema, ¿por qué Ruusan? Sencillo, 1000 años antes de la Batalla de Yavin IV, un pequeño planeta del Borde Medio (Sector Teerab) situado en el Sistema Hoth (sí sí, donde a Leia no se le secaba la ropa a pesar de los intentos de C3PO) será el punto de inflexión entre la vieja y actual República y fue anfitrión de una de las batallas más penosas y asfixiantes entre los Sith y los Jedi…que novedad. Y digo Jedi y no República, porque aquí ese mejunje de planetas bajo un sistema en eterno colapso que nunca termina de caer es un sujeto pasivo, que se verá obligado a reformar su sistema civil, religioso y militar para preservar su historia unos mil años más, que no es poco.


Abramos nuestras mentes y veamos que tanto los sucesivos Imperios Sith y la República Galáctica llevaban guerreando unos mil años, con diferentes idas y venidas, hasta que un joven Maestro Jedi, Skere Kaan decide que los Sith son el futuro, cambia de bando, (mucho más habitual de lo que nos han hecho creer. No olvidemos que en un periodo de guerra, la deserción está a la orden del día, pues en mil años de guerra…) se pasa por…la espada láser a todos los señores de la guerra (todos adeptos de la Fuerza) del Imperio Sith que se le oponen, y los que no les agrupa en un “sociedad” en la que todos son iguales llamada “La Hermandad Oscura” de Lord Kaan. Es importante decir de Lord Kaan, primero porque el título de Lord y el de Darth son cosas distintas, y trataremos el tema en un futuro cercano. Segundo, porque todos eran iguales, sólo que algunos eran más iguales que otros. Kaan tenía la última palabra, era el Señor de la Guerra del Nuevo Imperio Sith, y todas esas cosas que hacen que pensemos que quizás había un poco de desigualdad entre los miembros.

Restan otros tres grandes Lores Sith en la hermandad Qordis, Kopecz, Kas´im, de los que ampliaremos su historia en sucesivos post.

Bien, con la Hermandad conformada y su ejército listo, se entra de lleno en una República desprevenida ante sus recientes éxitos militares, y se llega a Ruusan, desde donde se planea un ataque final a Coruscant y rematar una guerra rápida y poco limpia.


Pero claro no es tan fácil, siempre hay alguien que las ve venir. ¿Os imagináis al capitán Alatriste en Flandes pero en Jedi? Ese era Maestro/Lord Hoth (el del Sistema Hoth, donde Luke acaba con la cabeza metida en la tripas de los Tauntaun)que casualidad que en estas líneas salga a relucir el Sistema Hoth, planeta Hoth y el general que le da nombre a los dos, tiene pinta de ser importante esto de Ruusan. Y digo Lord porque justo hasta pasada la Campaña de Ruusan, los Maestros Jedi eran generales supremos de las fuerzas de la República, solo por el hecho de ser Maestros, y los que servían a sus órdenes fuera de la Orden, les daban el trato de Lord. El caso es que Lord Hoth era un fanático, respetado por todos, temido por propios y extraños, cuestionado no pocas veces. Pero a su vez era un general brillante y sabía que parar los pies a los Sith en Ruusan sería agotar sus fuerzas y ganar la guerra de un solo golpe. Las sospechas y luego hechos de que los Sith entrarían hasta el corazón de la República como un destello no fueron aceptadas por el Senado y el Consejo, así que el General Hoth hizo un llamamiento a la Orden Jedi (cuyo aliado más notorio sería Lord Valentine Farfalla, un Maestro Jedi ostentoso, millonario y muy guapete) y a todo voluntario para frenar a los Sith, y el que se nombró “Ejército de la Luz” consiguió su objetivo, los Sith y los Jedi, se quedaron atascados en Ruusan en una campaña que tendría siete fechas señaladas como las grandes “batallas de Ruusan” siendo la primera, la invasión Sith que triunfó gracias a la determinación de Lord Kopecz cuando peor lo tenían, hasta la séptima y última batalla en la que el “Ejercito de la Luz” saldría victorioso a un altísimo coste, incluido el sacrificio del General Hoth y la Hermandad Oscura sería borrada de la faz de la Galaxia.


Por suerte para los Sith, un joven ex-minero, Dessel del planeta Apatros que lucharía para la Hermandad Oscura, estaba recorriendo los senderos de los antiguos Lores Sith, y preservaría el conocimiento del Lado Oscuro y empezaría una dinastía que empoderará a los Sith durante mil años para concluir en el ascenso de Darth Sidious al poder en el Primer Imperio Galáctico (romántico es poco).


Estimados seguidores, es voluntad de este humilde redactor ampliar sobre este tema para hablar en profundidad de los dos bandos y de todo lo que les rodea, pero quiero dejar claro algunas reflexiones: que en Ruusan se libró una guerra de ideas, que ninguna ganó.

Los Jedi se perdieron en el camino, pues durante una guerra que no tenía fin, se salieron del camino de la Luz muchas veces. La República y sus gentes, vieron humanizados a sus Guardianes de la Paz, convertidos en simples hombres y mujeres, cometiendo atrocidades y errores de hombres y mujeres corrientes. La orden después de Ruusan nunca se recuperaría de aquello, lógico si pensamos, entre otras cosas, que reclutaban padawan de temprana edad y les dirigían al campo de batalla si es que las naves de desembarco llegaban enteras al planeta.

La República desmilitarizaría a los Jedi, y estos a su vez se adaptarían a una nueva época.


Por otro lado, La Hermandad Oscura es una prostitución de la idea de los Sith. Éstos buscan el poder para acumular más poder y ejercerlo. Se han visto muchas modalidades de Gobierno Sith y ha habido grandes Lores en un mismo tiempo, pero NUNCA han tratado en igualdad. La Hermandad estaba abocada al fracaso antes o después, ya que parte de una idea errónea. El joven Dessel (sí, Darth Bane) lo vio claro y supo recorrer su propio camino, estableció la Regla de Dos y fundó la dinastía más grande de los Sith.

Éstos pasaron a convertirse en un rumor, en una historia de miedo…hasta el punto que los propios Jedi se olvidarían de ellos (“los Sith se extinguieron hace un milenio” Maestro Ki-Adi-Mundi), pobres ciegos. Llegado el momento saldrían a la luz, vencerían a sus enemigos y gobernarían la galaxia.


Con estás dos reflexiones he querido acabar este primer post, que espero que os haya dejado con ganas de más, igual que a este humilde redactor. Pronto desentrañaremos a estos dos bandos y sus héroes y viajaremos muchos parsecs para descubrir sitios hasta ahora ocultos. Y recordad:


“(…)El crepúsculo nos envuelve y pronto la noche debe caer…así es el orden de las cosas, así es el orden en la Fuerza(…)”.


Gracias al equipo de Gamotakuniverse y a vosotros lectores por hacer esto posible.

Alassdair

125 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo