Netflix: The Witcher (reseña sin spoilers).

Actualizado: 10 ene 2020



Tras meses de espera, el pasado 20 de diciembre salió en Netflix The Witcher, la adaptación de la famosa saga literaria protagonizada por Henry Cavill en el papel de Geralt de Rivia. Un montón de expectación rodeó a esta serie antes y después de su estreno. La pregunta es la siguiente: ¿ha estado a la altura de las expectativas?


Comencemos por el principio. The Witcher adapta a la pequeña pantalla gran parte del contenido de los dos primeros libros de la saga, El Último Deseo y La Espada del Destino, una serie de relatos cortos y cuentos que narran distintas vivencias de la vida del brujo a lo largo de su vida. Con esta premisa la serie se divide en 8 capítulos (de alrededor de una hora cada uno) en los que se nos cuenta mediante saltos en el tiempo tres historias distintas, cada una centrada en uno de los tres pilares de su historia: sus personajes.


En los primeros capítulos podemos ver las historias por separado tanto de Geralt de Rivia, Yennefer de Vengerberg y la princesa Cirilla. Tanto las historias de Geralt como las de Yennefer, están localizadas en el pasado (y así será hasta los capítulos 7 y 8) y, en su mayoría, en un pasado mucho más antiguo de lo que uno puede creer. Por otro lado, la historia de Ciri es desde el minuto 1 el presente de la historia que nos cuentan y donde desembocan todas las tramas al final de esta primera temporada.


Esta arriesgada manera de contar la historia lo que consigue es tener un control completo del ritmo de la serie, pautado por los momentos que ocurren en el presente y continuando las tramas del pasado en consonancia, y me parece una manera excelente de hacerlo, aunque muy arriesgada, y comprendo totalmente lo liosa que puede llegar a ser especialmente para alguien que no está nada familiarizado con la saga.


Sin embargo, creo que esta y otras cosas similares son las que hacen a The Witcher única y con su propio espíritu. Lauren Hissrich ha conseguido crear una de las mejores adaptaciones literarias que he visto, pero sin dejar de lado su libertad creativa tanto en la narración como en el propio ritmo del desarrollo de los personajes.


Hablando de personajes, no imagino a un mejor Geralt de Rivia que Henry Cavill. Gracias a que el Geralt de la serie se asemeja más al Geralt de los videojuegos que al de los libros, siendo el de los libros mucho más enclenque (lo que le hace ser una persona mucho más cuidadosa y elige mejor las batallas a las que se enfrenta) Cavill es el hombre ideal para este papel. Yo era uno a los que el tamaño de Cavill le inspiraba poca confianza dada la agilidad con la que Geralt debería moverse, superando en velocidad a cualquier humano promedio con facilidad. Estas dudas se disipan automáticamente en el primer capítulo, en una de las mejores escenas de acción de toda la serie. Cavill borda el papel del brujo en todas y cada una de las escenas y su mera planta es suficiente como para infundir al personaje de un carisma único.



Por otra parte, Anya Chalotra es la segunda gran estrella de la temporada, interpretando a Yenn de una forma sublime. Consigue que la audiencia empatice con un personaje con tantos matices con una facilidad asombrosa. En apenas 6 capítulos es el personaje que más evoluciona en toda la temporada, y gracias a su interpretación es una evolución orgánica y totalmente natural.


En definitiva, The Witcher es una joya (aunque quizás no para todo el mundo) y, desde luego, si ha conseguido cautivarte tanto como a mí, te invito a hacerte con un ejemplar de El Último Deseo y comenzar en esta fantástica saga (de la que yo llevo enamorado unos cuantos años) o haceros con una copia de alguno de sus juegos. Simplemente, disfrutad.

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