Dune (2021): crítica y análisis con spoilers.

Actualizado: 28 dic 2021



Hoy os traigo la crítica y análisis de Dune, probablemente una de las mejores películas que se han estrenado en este año 2021. La cinta, dirigida por Denis Villeneuve (Prisioneros, La llegada, Blade Runner 2049), constituye una nueva adaptación de la novela homónima de Frank Herbert, publicada en 1965. En 1984, David Lynch realizó su propia adaptación, llevando a la gran pantalla la historia completa de la novela; en cambio, el filme de Villeneuve constituye la primera parte de la historia, trasladándonos a un atrapante mundo de ciencia ficción oscura.


En el año 10191, el planeta desértico Arrakis, conocido como “Dune”, queda en manos de la Casa Atreides tras la cesión del emperador Shaddam IV. Este inhóspito planeta fue un feudo de la Casa Harkonnen durante décadas y era codiciado debido a la explotación de reservas de “especia”, una de las materias primas más valiosas de la galaxia que solo se encontraba allí, y como sustancia permitía extender la vida humana y ampliar la conciencia. Asimismo, el duque Leto Atreides (Oscar Isaac) se dirige a Arrakis junto a su concubina, la dama Jessica (Rebecca Ferguson), y el hijo de ambos, Paul (Timothée Chalamet); y mientras, el despiadado barón Vladimir Harkonnen (Stellan Skarsgård) urde un malvado plan que decidirá el rumbo de los acontecimientos.

La película es muy buena en todos los sentidos. Es una aventura increíble de principio a fin y, una vez llegas al final del filme, te quedas a medio camino de la aventura y con ganas de que te enseñen más pero con un buen sabor de boca. Quizá el principio del largometraje es algo más lento, pero sirve para que te enseñen de qué va este mundo, qué nos puede ofrecer argumental y visualmente, y para mostrarnos un poco acerca de los personajes principales, entre ellos el protagonista Paul Atreides.


Timothée Chalamet como Paul Atreides

Nos cuentan que la residencia de la familia Atreides está en Caladan, un planeta oceánico similar a lo que sería la Tierra. Sus costumbres tienen que ver con la tauromaquia o lo relacionado a la figura del toro, ya que se nos dice que el abuelo de Paul era aficionado al toreo y que debido a eso murió, mostrándonos además un cuadro de este personaje con ropas como las de los toreros españoles, algo que me llamó mucho la atención ya que en la película original de David Lynch no se muestra mucho esto; en cambio, en la novela parece que sí, así que en ese sentido esta adaptación es más fiel. Por lo visto, en este aspecto Herbert se basó en las culturas mediterráneas como la minoica o la ibérica, donde el toro era el animal representativo y donde se realizaban actividades relacionadas a la tauromaquia. Además, cuando la familia llega a Arrakis en la nave, podemos ver unas gaitas, instrumento típico de algunas zonas de España, algo curioso que hace que esta mezcla de elementos enriquezca lo que es la mitología de Dune.


En esta primera parte de la cinta podemos ver también personajes que complementan a los protagonistas, como Gurney Halleck (Josh Brolin), el maestro de armas de los Atreides (en la versión de 1984 era interpretado por Patrick Stewart), que se encarga de entrenar al joven Paul y, por otro lado, Duncan Idaho (Jason Momoa), un luchador de alto nivel que ha convivido con los fremen (nativos de Arrakis), aprendiendo su trato y modo de vida para una posible alianza de la Casa Atreides con este pueblo, una vez hayan llegado al planeta desierto.


Por otra parte, vemos que Paul tiene unas visiones y, preocupado, acude a su madre Jessica, la cual forma parte de las Bene Gesserit, una hermandad femenina cuyos miembros poseen habilidades físicas y mentales avanzadas. Tras esto, la Reverenda Madre Gaius Helen Mohiam (Charlotte Rampling) llega a Caladan y somete a Paul a una prueba para determinar su control de los impulsos y afrontar su miedo, la cual supera finalmente en una escena inquietante mientras suena un espectacular tema de Hans Zimmer, el compositor encargado de la banda sonora. Después vemos que Paul está destinado a ser una especie de elegido o mesías, concepto muy ligado a la cultura judeocristiana que también se da en otras sagas como Star Wars, la cual bebe mucho de la novela de Dune y no hay que ser un genio para notarlo.



Finalmente en el planeta Arrakis, el duque Leto establece contacto con Stilgar (Javier Bardem), el jefe de los fremen, y les avisan de los peligros de la recolección de especia en el desierto debido a los gusanos gigantes que se desplazan por allí. Poco después se inicia la conspiración tramada por el barón Harkonnen y el emperador contra la Casa Atreides, y se produce el asalto al palacete donde viven Leto y su familia. El duque es arrestado por los Harkonnen y las fuerzas imperiales, y terminará muriendo tras una espeluznante escena ante el barón. Es aquí yo creo donde la película pega un subidón de ritmo que se mantendrá hasta prácticamente el fin de la cinta. En este momento predomina más la acción, y podemos ver con más claridad las excelentes actuaciones de los actores y cómo interpretan cada uno a su personaje (en general, es un reparto muy acertado).

Siguiendo con el argumento, Paul y Jessica consiguen escapar al desierto, donde aparece uno de los gusanos gigantes. Más tarde se encuentran con Duncan y compañía pero tras una emboscada de los Sardaukar (fuerzas de élite del emperador), Paul y Jessica escapan vagando por el desierto hasta que se topan con Stilgar y la tribu fremen, en la que estará Chani (Zendaya), la joven que Paul veía en sus visiones y que será el interés romántico del protagonista. Uno de los guerreros fremen no está de acuerdo con la admisión de Paul entre ellos, por lo que le reta a un duelo a muerte que acabará ganando Paul, siendo una de las últimas escenas de acción de la película. Por último, Paul y su madre se unen a los fremen y el filme termina en una bella escena a través del desierto de Arrakis.




En cuanto a la escenografía y a la fotografía, están muy bien conseguidas, y visualmente el filme es una maravilla. Los paisajes, el desierto, los diferentes planetas… cada escenario tiene sus particularidades, su historia, su estructura económica, y vemos otros aspectos como pueden ser la posición de cada casa nobiliaria en la galaxia, por ejemplo. Cada detalle hace ver al espectador que está ante un mundo vivo y sobre todo que atrapa, una vez te adentras en las primeras escenas del largometraje.


Por otro lado, los personajes es uno de los grandes fuertes de la película. Aunque alguno de ellos como Paul no hayan tenido su verdadero desarrollo aún, podemos ver otros con un fuerte papel en la historia como Leto, su relación con Jessica o su intento de negociar con la tribu fremen. Ofrece una idea de aspiración a la prosperidad de su Casa y del planeta que le han cedido, al contrario que el barón Harkonnen, su contraparte malvada y el antagonista principal de la obra. A mi entender, Leto y los Atreides representan al "imperio generador", que civiliza y colabora con la población local (una especie de Imperio español, por ejemplo), frente a los Harkonnen, el "imperio depredador", que saquean y destruyen todo a su paso.


Si hablamos del vestuario y la caracterización, estos hacen que te tomes en serio a los personajes y conectes más con el universo de Dune. Unos ejemplos serían la caracterización de los fremen con sus trajes especiales del desierto o la representación del malvado barón, el cual transmite mucha más seriedad y terror, algo esencial para un antagonista de este tipo. El barón que vemos aquí impone bastante y da miedo de verdad, al contrario que en la adaptación de David Lynch.



Durante la película se tratan también temas religiosos como el mesianismo o el concepto de “guerra santa”, que menciona Paul en una de sus visiones de futuro; y es que la obra está empapada de estos conceptos bíblicos o judeocristianos. De este modo, el filme introduce estos conceptos clásicos en un universo como el de Dune, que combina elementos futuristas y de ciencia ficción, establecidos en un mundo con una estructura de poder y una base social feudal. Si a esto le añadimos la música compuesta por el aclamado Hans Zimmer, con ese tono místico que ayuda a elevar cada escena y que dota a cada tema de una personalidad propia, nos sale ya una cinta más que redonda.


Y por último, solo decir que ojalá se termine estrenando la segunda parte de Dune, ya que la historia lo merece, y si la hacen al nivel de esta primera entrega, seguro que tendremos un filme realmente épico. Pero para eso, tendremos que esperar hasta 2023 por lo menos. Mientras tanto, recemos para que la secuela no sufra tantos retrasos como esta primera y se estrene en la fecha programada. Diría que es una de las películas con las que más he disfrutado este año, junto con la Zack Snyder’s Justice League y Spider-Man: No Way Home.



SR.PUERTA

24 visualizaciones0 comentarios