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Dororo (crítica y análisis sin y con spoilers).

Hace bastante que la temporada de animes de invierno terminó, pero no cabe duda de que este año nos ha dejado alguna que otra joya dispuesta a ser ojeada. Este es el caso de "Dororo", anime basado al dedillo en el manga del mismo nombre de 1967 (aunque ya hubo una adaptación en 1969, no nos vamos a detener en ella). La historia, ambientada en un Japón repleto de samuráis, bandidos y guerras entre señores feudales, nos cuenta la vida de un joven llamado Hyakkimaru, hijo de Daigo Kegemitsu, el cual es víctima de un pacto de su padre con los demonios. A cambio de prosperidad en las tierras de Daigo, este da a los ayakashi 48 partes del cuerpo de su hijo para que lo devoren. Así, el niño nace sin brazos, piernas, piel, ojos, oídos... Sin embargo, es abandonado por la comadrona a su suerte en la corriente de un río, incapaz de poder matar al bebé. A pesar de todo, el joven crece y empieza a viajar por todo el país en busca de sus partes perdidas. El problema está en que, si las recupera, el pacto que hizo su padre se romperá y la prosperidad conseguida hasta ese momento se derrumbará cual castillo de naipes. Por culpa de esto, Hyakkimaru encontrará gran resistencia mientras intenta cumplir su objetivo durante toda la serie.


De izquierda a derecha: Dororo y Hyakkimaru.

La serie está dividida en dos temporadas de 12 capítulos, con un opening y un ending en cada una. Normalmente los cierres suelen ser lentos, y esta vez no es una excepción. El primer opening le da emoción a los capítulos, pues nos va dando pequeñas pistas en cuanto al anime sin que nosotros nos demos cuenta. Además, el segundo opening lo canta nada más ni nada menos que el grupo nipón Asian Kung-Fu Generation, autor también de uno de los openings con más solera de Naruto Shippuden. Sin embargo, como algunos dicen, para gustos animes (o colores, no recuerdo bien); desde mi punto de vista, el primer opening le da mil vueltas al segundo. Aún así, cabe destacar los guiños que tienen al "Dororo" original. Si queréis decidir por vosotros mismos, o simplemente escuchar un par de canciones, aquí os los dejo para que, si os apetece, les echéis un vistazo.


OPENING 1


OPENING 2


Aunque al principio la serie puede dar un poco de "mal rollito" en distintas escenas, no llega a ser una serie gore como tal, solo tiene momentos puntuales que te hacen recordar partes de otros animes como "Mirai Nikki" o "Tokyo Ghoul". Además, una cosa que hay que aplaudir de esta serie es la gran animación que posee. Hay un capítulo en el que se nota que falla un poco, pero no es nada tan grave como para llevarse las manos a la cabeza. Chapó en cuanto a esto.


Otra de las cosas que más me gustan de la trama es lo bien entretejida que está. Apenas hay fallos de ningún tipo, pues han sabido llegar al final de la historia correctamente (con algún que otro cambio respecto al manga original que más adelante comentaré), y además le han dado a los personajes la profundidad que cada uno merecía, dando forma a cada una de las personalidades como correspondía.

Es decir, si lo que os gusta son las luchas con espadas en el antiguo Japón, las intrigas entre señores feudales y las historias de fantasía ambientadas en esta época, "Dororo" es una serie con la que pasar un rato realmente bueno.


 


AVISO DE SPOILERS


Aunque el anime se titule Dororo, el gran protagonista es su compañero Hyakkimaru, al que conoce cuando le salva de un demonio de, vamos a decir, lodo. Cuando se conocen, Dororo es un chavalín que roba mercancías para revenderlas, y Hyakkimaru un joven que viaja en busca de los ayakashi que devoraron su cuerpo al nacer para poder recuperarlo. Al principio, Dororo acompaña a Hyakkimaru simplemente porque piensa que puede sacar algún beneficio económico de su relación pero, según van avanzando los capítulos, un vínculo cada vez más fuerte se va creando entre uno y otro.


Al principio, Hyakkimaru no es capaz de ver, oír, ni hablar. Sin embargo, derrota al primero de los demonios sin apenas necesitar ninguna de esas cualidades.

Probablemente, de lo más impactante de la serie es descubrir que Dororo no es un niño, como se está intentando hacer pasar, sino una niña. Desde pequeña, sus padres la hicieron pasar por niño para evitar cualquier inconveniente en el futuro con el segundo al mando de la banda de forajidos a la que pertenecían, y de la cual el padre de Dororo era el líder. Digo era ya que la banda fue traicionada por Itachi, este segundo al mando, y los samuráis acabaron con la vida de su padre, mientras que la inanición terminó con la de su madre, dejando sola a la pequeña Dororo.

 

En la historia tienen además un gran peso el hermano pequeño de Hyakkimaru, Tahomaru, el cual nace un año después, y sus dos acompañantes, Mutsu y Hyogo, ya que en los últimos capítulos Hyakkimaru ya ha recuperado todas las partes del cuerpo que le fueron arrebatadas menos los ojos y brazos, los cuales en este momento son parte de los otros tres. Resulta que, para evitar el desastre total en las tierras de Daigo, Tahomaru realiza otro pacto con los demonios, y consigue que estos le cedan los brazos y ojos de su hermano: un brazo para Mutsu, otro para Hyogo y los dos ojos para él, pues cada una de estas cosas suple una de las partes que le falta a cada uno (Mutsu y Hyogo pierden uno de sus brazos en una pelea contra Hyakkimaru, al igual que Tahomaru con su ojo).

En sus previos enfrentamientos, Tahomaru pierde un ojo y recibe un corte en la frente de parte de su hermano, los que son rellenados por los ojos que los demonios arrebataron a Hyakkimaru.

Por su parte, Mutsu y Hyogo perdieron en las anteriores batallas su brazo derecho e izquierdo, respectivamente, y son reemplazados por los del joven, cedidos por los demonios tras su nuevo pacto.

Aún defendiendo los ideales de su padre, Tahomaru es un personaje difícil de odiar, al igual que sus dos acompañantes, ya que al principio sus intenciones son nobles, pues después es corrompido por Daigo. Así, el final de la serie nos deja con un sabor agridulce, ya que, por una parte, Hyakkimaru logra recuperar lo que le fue arrebatado pero, por otra, Tahomaru queda atrapado en el fuego provocado por su lucha contra su hermano.



Como lazo, las últimas imágenes nos muestran a nuestros protagonistas algo más mayores: Dororo corriendo al encuentro de Hyakkimaru (pues sus caminos se separaron poco antes del final), el cual la está esperando con un bonito campo de trigo a sus espaldas. Con esto, el estudio puede haber dejado la puerta abierta para alguna continuación o bien algún OVA para dentro de algún tiempo.


Un dúo más crecido y alegre en su reencuentro.


Como curiosidad para los amantes de Naruto, hay un momento que nos recuerda a este mítico manga de Masashi Kishimoto. En un momento de la historia, Hyakkimaru debe enfrentarse a un demonio con forma de zorro de nueve colas. ¿Os suena de algo?



Como he comentado antes, solo habría una pequeña pega en cuanto al guion original: Hyakkimaru tarda alrededor de 50 años en recuperar todas las partes de su cuerpo, mientras que aquí lo hace en poco más de un año, pues da la casualidad de que todos los demonios se encuentran en un área bastante cercana a los territorios de Daigo.


FIN DE SPOILERS

 

Con una gran trama, buena animación, unos personajes que te tocan muy dentro y dos más que respetables openings y endings, "Dororo" es una de esas series que te enganchan desde el minuto uno. Muy recomendable para verla y disfrutarla aprovechando el verano.

9,5/10

Poco más que decir. Gracias por haber leído hasta aquí.


Phoenix

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