Crónica triple de CifiMad 2026: una convención cercana donde el fandom se vive a un brazo de distancia.
- GAMOTAKU

- 6 mar
- 8 Min. de lectura
Actualizado: 8 mar
El pasado fin de semana, GAMOTAKU tuvo la oportunidad de asistir un año más a CifiMad como medio de prensa acreditado. Durante nuestra visita estuvimos recorriendo el evento, asistiendo a algunas de sus charlas y actividades y compartiendo distintos momentos del fin de semana a través de nuestras redes sociales.
Celebrado en el Hotel Las Provincias, CifiMad se ha consolidado con los años como una de las convenciones de ciencia ficción y fantasía más particulares del panorama madrileño. Organizado por fans y con un marcado carácter cercano y comunitario, el evento reúne a aficionados del cine, las series, la literatura fantástica, los videojuegos o el cosplay en un entorno mucho más íntimo que el de las grandes convenciones. Charlas, encuentros con invitados, artistas independientes, stands temáticos y actividades relacionadas con la cultura friki forman parte habitual de su programación.
Para esta crónica hemos querido recoger distintas miradas dentro del propio equipo de GAMOTAKU. A continuación encontraréis las impresiones de tres de nuestros redactores, cada uno con su propio enfoque y experiencia personal durante la edición de este año.

Review y experiencia de THELONIOUS FOLK
Cifimad fue un evento muy entretenido que resultó ser muy interesante en cuanto a organización y puestos se refiere. Al igual que otros eventos se caracterizan por acercar y mostrar al resto la cultura de ocio relacionada con los videojuegos, la ciencia ficción y la fantasía, Cifimad consiguió representar a cada uno de estos grupos que poco a poco alcanzan a más y más fanáticos que ansían la llegada de estos eventos con el fin de compartir experiencias, momentos y recuerdos entre ellos mismos.
Tras la promoción de su libro Nadie te hará daño en la Japan Weekend Madrid de este pasado mes de febrero, Arturo Balseiro (ganador de un Premios Goya a mejores efectos especiales) vuelve a Cifimad para continuar su travesía en la complicada pero gratificante tarea de promocionar y vender su nuevo libro, que mezcla terror y misterio. La obra está ambientada en una Madrid actual donde la fantasía urbana, centrada en espectros y fantasmas, se mezcla con los problemas familiares de su protagonista, Elia, plagada de muchos secretos sin desvelar ante la incesante mirada de espíritus que la acechan constantemente.
Arturo se juntó durante la charla con Héctor Peña, también autor del género de terror y director de la Editorial Veintinueve (2ix Editorial), para hablar de su novela. Tuvimos la oportunidad de conversar con ellos y hacer un par de preguntas que mantuvieron un debate interesante acerca de esa maravillosa sensación que supone el surgimiento de nuevas ideas que comienzan en una app de notas en el móvil para acabar empapeladas en un maravilloso libro del que pueden disfrutar todos los lectores que se interesen.
Gracias al esfuerzo, dedicación y pasión, tanto Héctor como Arturo plantearon una charla natural, orgánica y bonita en la que, a través de sus ojos, se podía respirar ese amor hacia la escritura y la lectura que parece que poco a poco comienza a calar de nuevo entre la sociedad.
Además, no solo Arturo y Héctor vinieron a hablar de su libro (no vino Francisco Umbral, por desgracia, guiño-guiño), sino que también se acercó a este evento en Fuenlabrada, en el Hotel Las Provincias, la cálida y tan relajante voz del experto José Luis Angulo.
Si algún problema tiene el mundo del doblaje es que, en la mayoría de ocasiones, no conocemos la voz de quienes nos transmiten todas esas emociones que proyectan los autores en la gran (o pequeña) pantalla. Pero si retrocedemos un poco en el tiempo —a ese momento en el que en la televisión aún corría por la playa un joven socorrista sin camiseta o un David Hasselhoff conducía un coche parlante del futuro allá por los ochenta— podemos hacernos una idea de quién tenemos delante.
Para el público más reciente, quizá con decirles que era la voz de aquel pálido calvorota enemigo del niño elegido con una cicatriz de rayo en la frente sea suficiente: Lord Voldemort.
José Luis Angulo también llevó a cabo un interesantísimo debate acerca del mundo del doblaje, los inevitables baches de la vida y de cómo, pese a una importantísima experiencia en el trabajo que sea, uno siempre puede caer en algún momento para luego resurgir de sus propias cenizas como si de un ave fénix se tratase. También se trataron temas recientes como la evolución, insurgente y acelerada, de la Inteligencia Artificial y de cómo puede afectar al sector del doblaje (y no solo del doblaje, como ya hemos podido ver en noticias recientes con vídeos virales de Brad Pitt peleándose con Tom Cruise en la azotea de un edificio). Se debatió qué podemos hacer para solucionarlo o, si no podemos pararle los pies al progreso, simplemente ajustarnos a él de la mejor manera posible.
No puede faltar la mención a todos esos puestos de freelancers o pequeños autores que, de la manera que pueden, se abren paso al ver que su autoría y personalidad calan en los corazones del resto de personas afines a sus más queridas aficiones: Mazo Cosmere, con su encantador grupo de autores aumentando poco a poco su comunidad de amantes del Cosmere, el vasto universo ficticio creado por Brandon Sanderson, que cada vez está más presente en las librerías; y Alfonso M. González (alias Alan Dick Jr.) con su curiosísimo puesto centrado en la escritura y colección de relatos, cortos y pequeñas novelas de carácter antiguo, enmarañado en la lucha por mantener esa estética retro, demostrando que el pasado también merece su espacio y que las modas siempre vuelven.
Este año de Cifimad ha sido muy entretenido, siendo un evento de nicho que permite a los verdaderos fanáticos del ocio friki encontrar un lugar seguro donde compartir sus gustos, debatir ideas interesantes y darle el espacio que se merece a una cultura que cada vez adquiere más importancia en un mundo donde el ocio se está haciendo más y más fundamental para mantener el orden diario de nuestras vidas.
Review y experiencia de WILLY
La edición 2026 de Cifimad volvió a consolidarse como uno de los eventos emergentes más interesantes dentro del panorama friki madrileño. Con un ambiente cercano y claramente enfocado a la comunidad, la convención reunió a aficionados de todos los gustos en un espacio accesible y bien organizado.
Uno de los puntos fuertes del evento fue la zona de artistas, donde predominó el talento independiente. Ilustradores, creadores de merchandising handmade y pequeños proyectos editoriales tuvieron un papel protagonista, generando un entorno más íntimo que el de otras convenciones más masivas. Esto nos permitió una interacción directa con los creadores y una experiencia de compra más personal, destacando puestos como los de Alfonso Martínez González (SEGAsaturno Productions) o Rubén Blasco (Aliar Ediciones), con quienes intercambiamos palabras sobre sus obras y trayectorias.
En cuanto a los artistas invitados, mi interés se centró especialmente en las actrices de Star Wars: Episode II – Attack of the Clones: Mary Oyaya (Luminara Unduli) y Nalini Krishan (Barriss Offee).
A diferencia de grandes eventos como la Star Wars Celebration, donde es habitual enfrentarse a largas horas de espera y a precios elevados para conseguir una fotografía o un autógrafo, la Cifimad destacó precisamente por todo lo contrario: ausencia de colas interminables y una gestión ágil que permitió obtener ese recuerdo tan especial sin estrés ni aglomeraciones.
Además, se percibía claramente que las actrices no estaban sometidas a un ritmo agotador. Se las veía descansadas, cercanas y genuinamente receptivas a intercambiar unas palabras con los fans, más allá de un protocolario good morning apresurado. Esa pequeña diferencia cambia por completo la experiencia, convirtiendo un simple autógrafo en un momento más humano y memorable, muy distinto a encontrarse con una celebridad agotada tras horas ininterrumpidas de fotografías y firmas, algo que, sin duda, resulta perfectamente entendible en macroeventos de esa magnitud.
En cuanto a actividades, la programación fue variada: concursos, talleres, visualizaciones, además de algunas charlas temáticas. Sin ser un evento gigantesco, supo mantener una agenda dinámica que evitaba tiempos muertos y ofrecía opciones tanto para asistentes veteranos como para quienes acudían por primera vez.
En definitiva, se trató de un evento con un ambiente familiar y distendido. Se notó un público diverso en edades y una actitud respetuosa entre asistentes. Este es el motivo por el que este tipo de convenciones destacan: esa cercanía que a veces se pierde en los eventos más multitudinarios.
Review y experiencia de HYSOKA256
Cruzar las puertas del Hotel Las Provincias este fin de semana ha sido, literalmente, dar un salto al hiperespacio.
Pero, como todo viaje intergaláctico, la experiencia deja sensaciones encontradas. La CifiMad 2026 ha vuelto a demostrar que es un evento único en España por su cercanía, aunque este año esa misma cualidad ha puesto de manifiesto una barrera invisible: la que separa al "huésped" del "visitante".

Entre lo analógico y el láser: el alma del evento
Lo que hace que CifiMad palpite no son solo los actores internacionales, sino los creadores que resisten en sus pasillos. En mi recorrido pude charlar con figuras que mantienen vivo el espíritu del fandom desde perspectivas muy distintas.
La nostalgia del papel estuvo representada por Alfonso M. González, conocido por su labor como escritor y editor bajo el sello SegaSaturno, y por su apuesta por una resistencia casi romántica. Su trabajo publicando novelas en formato tradicional es un pequeño bálsamo en plena era digital y nos recuerda que la ciencia ficción también se toca, se huele y se colecciona, como antaño.

En el lado opuesto de la técnica, pero con la misma pasión, conocí a Ana y Carlos, responsables de Whysolaser. Su trabajo de merchandising realizado con cortadora láser es el ejemplo perfecto de cómo el "hazlo tú mismo" ha evolucionado hacia una profesionalidad sorprendente. Ver cómo la tecnología más puntera se pone al servicio de la iconografía friki se ha convertido en uno de los grandes atractivos de esta edición.

Cifimad nos trajo a estrellas a un brazo de distancia
El plato fuerte del sábado fue, sin duda, la presencia de varios rostros icónicos de la saga Star Wars. Poder ver a Mary Oyaya (intérprete de Luminara Unduli) y a Nalini Krishan (que dio vida a Barriss Offee) en un ambiente tan relajado es algo que solo ocurre aquí.
A todo ello se sumó la presencia de José Luis Angulo, cuya voz —eternamente asociada a Lord Voldemort— resonaba con esa magia que solo los grandes del doblaje español saben transmitir. Poder cruzarte con ellos en un pasillo, sin barreras ni protocolos excesivos, refuerza precisamente esa sensación de cercanía que define a la CifiMad.
El "efecto hotel": ¿un evento para todos?
Sin embargo, no todo es luz de sable láser. Al caminar por un hotel completamente lleno, la sensación de choque con la realidad es inevitable. El ambiente es inmejorable: actores de doblaje compartiendo café con fans y cosplays espectaculares en cada esquina. Pero hay un "pero":
La CifiMad parece estar diseñada, en gran medida, por y para quienes se quedan a dormir en la nave nodriza.
Para el redactor que acude desde fuera o para el curioso que paga su entrada de día, el evento puede sentirse como una fiesta privada a la que has llegado un poco tarde. Se echa en falta un programa de actividades más robusto que no dependa exclusivamente de estar alojado en el hotel. La atmósfera es fantástica, sí, pero el visitante de a pie necesita algo más que recorrer pasillos llenos de disfraces para sentir que ha aprovechado la jornada al cien por cien.
Conclusión
CifiMad sigue siendo, probablemente, la convención más humana de Madrid. Es el lugar donde la distancia entre el ídolo y el fan se reduce prácticamente a cero. Pero para que el evento termine de despegar fuera de su comunidad de fieles, quizá deba empezar a mirar más allá de las habitaciones del hotel y ofrecer una experiencia más completa y equilibrada para el público general.








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