Chainsaw Man, la peculiar sorpresa de la Jump.



Si estás aburrido de los shonens típicos y quieres buscar algo insólito y macabro, quizá el manga de Chainsaw Man sea de tu agrado. Principalmente, por tener un toque macarra que se ve en pocos mangas actuales de la Shonen Jump y que hacen que esta obra sea una de las rarezas de la revista. El manga empezó a publicarse en diciembre del año pasado, por el autor de Fire Punch, Tatsuki Fujimoto, y actualmente la serie cuenta con 4 volúmenes. No tiene mucho tiempo en publicación, pero leyendo unos cuantos capítulos se puede ver que es un shonen diferente a lo que estamos acostumbrados a ver actualmente.


La historia trata de un chaval miserable llamado Denji, que malvive en un cuchitril con su demonio mascota, Pochita. Su padre tenía una enorme deuda con la yakuza y, al morir, toda esa deuda recayó sobre él; la cual tiene que pagar como puede, ya sea cazando demonios, vendiendo partes de su cuerpo o realizando todo tipo de encargos. Un mal día, le mandan ir a un sitio para hacer uno de esos trabajos y, por un giro de los acontecimientos, Denji se convierte en un hombre-motosierra (lo sé, suena muy bizarro).


Además, esta serie tiene una característica de fantasía oscura que se puede ver en los escenarios o los diseños de los demonios, los cuales son increíbles y que, sinceramente, me recuerdan a alguno de los diseños de los monstruos de Berserk. El mundo que se nos presenta también es un mundo carente de valores, en el que una vida vale más bien poco. Esto, sobre todo, se puede ver en los primeros capítulos, en los que presenciamos en qué condiciones vive el protagonista y cómo sobrevive. Asimismo, encuentro similitudes también con Tokyo Ghoul, por el tema de los humanos y demonios conviviendo entre sí; además del mundo urbano oscuro en el que se desarrolla la historia y de la violencia desmesurada en cada callejón de la ciudad.


Por otra parte, nuestro protagonista no es el típico prota de los shonens de peleas, en cuanto a los ambiciones que tiene. Sus sueños son de lo más simples y cercanos, sin querer llegar a ser el "Rey Mago" o algo por estilo. Eso hace que siempre que alcance un objetivo, se ponga como propósito conseguir otro, y así sucesivamente. Quitando eso, la personalidad sí que sigue siendo la de un prota convencional de un shonen.


Los personajes no están mal y muchos de los diálogos entre ellos tienen toques de humor negro, algo que me sorprendió para obras de este estilo. Otra de las cosas que me impresionaron son los giros que el autor da, ya que, de repente, en unas pocas páginas te puede dar la vuelta a la situación. No sé la duración que va a tener este manga, probablemente sea corto al igual que Fire Punch, pero si el autor hace todo esto en los primeros 30-40 capítulos, no me quiero imaginar qué cosas nos tiene guardadas aún.


En conclusión, es un manga que te puede gustar si estás aburrido y quieres leer un shonen algo diferente. La trama avanza rápido en los primeros capítulos y es un elemento que hace que te puedas enganchar fácilmente. Sin más dilación, me despido y espero que le deis una oportunidad a la obra. ¡Hasta otra, gente!



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