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Así vivimos el Salón del Videojuego de Madrid 2025: experiencias desde tres puntos de vista muy diferentes.

Salón del Videojuego de Madrid

Presentación del artículo + valoración de JULIUXGT


El Salón del Videojuego de Madrid ha sido, ante todo, una experiencia que hemos podido vivir y disfrutar en compañía, algo que para nosotros tiene un valor especial. Este post nace precisamente de ahí: de una visión colaborativa, con opiniones distintas, complementarias y honestas, que reflejan cómo un mismo evento puede vivirse desde perspectivas muy diferentes.

En nuestro caso, lo mejor del Salón no fue únicamente su contenido, sino la experiencia global. Poder sentarnos frente a consolas retro, echar unas partidas sin prisas y reencontrarnos con clásicos que forman parte de la historia del videojuego fue uno de esos pequeños placeres que siempre funcionan. A ello se sumó la posibilidad de descubrir nuevos títulos independientes en desarrollo, charlar con sus creadores y conocer proyectos que, aunque todavía modestos, desprenden ilusión y creatividad.


El evento también nos permitió conocer a artistas y artesanos, descubrir su trabajo de primera mano y disfrutar de un ambiente cercano, distendido y muy enfocado a la comunidad. Ese clima de pasión compartida por el videojuego, el arte y la cultura que lo rodea es, sin duda, uno de los grandes puntos fuertes del Salón.


Es cierto que el evento tiene margen de mejora y un potencial enorme por explotar, pero precisamente ahí es donde reside su interés. Con una base clara y una propuesta que invita a quedarse, el Salón del Videojuego de Madrid se presenta como un punto de encuentro donde lo más importante no siempre es la cantidad de contenido, sino cómo se vive y con quién se comparte.


Y desde esa experiencia vivida, doy paso al resto de valoraciones de este post, que reflejan, desde distintos puntos de vista, lo que fue nuestro paso por el evento.


Salón del Videojuego de Madrid


Valoración de KOROSENAI


Desde un punto de vista crítico y analítico, esta ha sido mi experiencia en el Salón del Videojuego de Madrid, centrada principalmente en la relación entre el contenido ofrecido, su organización y el precio de la entrada.


  • PRECIO DE LA ENTRADA: A pesar de que la feria ofrecía una gran cantidad de contenido, la calidad del mismo no se corresponde con el precio de la entrada. Las máquinas recreativas (especialmente las situadas al fondo) pueden encontrarse en locales de Madrid donde es posible jugar gratis, o incluso en un local de Sevilla donde, pagando muy poco dinero, se puede jugar durante varias horas seguidas.


    No hay exclusividad, no hay juegos únicos ni tiendas que no puedan encontrarse de forma habitual. A esto se suma que la feria está claramente enfocada al retro: la mayoría de las consolas, juegos y tiendas pertenecen a este ámbito, dejando poco espacio a otras propuestas.


  • CONFERENCIAS: Aparte de la charla de John Romero, el resto de conferencias no resultaban especialmente atractivas. No es aceptable que, en una feria dirigida a un público adulto, una de las charlas programadas fuese un trivial (no me refiero al de OXO, sino al organizado por la propia feria y publicado en la lista oficial de conferencias).


Salón del Videojuego de Madrid

  • LOCALIZACIÓN: El espacio elegido no me parece el más adecuado para desarrollar esta feria. Las máquinas retro estaban agolpadas y sin un orden claro, las tiendas mostraban una organización deficiente y contaban con poco espacio, y las zonas de firmas no estaban bien señalizadas ni preparadas para la cantidad de público que acudía (una sensación de Comic-Con 2.0).


  • RESEÑA GENERAL: En líneas generales, se percibe una falta de contenido y variedad, con un enfoque excesivo en un único aspecto —el retro— y una oferta comercial muy repetitiva, ya que prácticamente todas las tiendas vendían los mismos productos.


Como conclusión, el evento deja la sensación de ser una oportunidad desaprovechada, con potencial, pero con una ejecución que no termina de justificar ni su planteamiento ni su precio.


Salón del Videojuego de Madrid


Experiencia de JABS


Hoy vengo a hablaros sobre mi experiencia en el Salón del Videojuego de Madrid. Junto a mis compañeros de GAMOTAKU, pudimos disfrutar de este evento rodeados de una gran variedad de actividades pensadas para todos los públicos. Desde máquinas recreativas y juegos de mesa hasta consolas actuales, la oferta era lo suficientemente amplia como para pasar varias horas sin aburrirse.


En muchas de estas actividades gratuitas pudimos disfrutar como niños pequeños, entre risas y carcajadas, viviendo un sinfín de aventuras. Desde títulos clásicos de sagas tan míticas como Mario Bros, hasta propuestas más modernas como simuladores de conducción y reparto, la experiencia resultaba divertida y muy accesible incluso para quienes solo querían probar sin compromiso.


Para los amantes de los juegos de mesa, el evento contaba con una buena selección de títulos de todo tipo: desde juegos en solitario para los más tranquilos, hasta propuestas pensadas para disfrutar en familia o con amigos, fomentando un ambiente muy participativo.


Además, no solo tuvimos la oportunidad de conocer a artistas de toda España, sino que también pudimos encontrarnos en persona con el gran John Romero, que se mostró cercano, amable y muy atento con el público. Su presencia fue, sin duda, uno de los grandes atractivos del evento, demostrando por qué es uno de esos invitados que realmente merecen la pena.


Salón del Videojuego de Madrid

En definitiva, se trata de un evento que recomiendo al 100%, especialmente para quienes buscan disfrutar del videojuego desde una perspectiva lúdica y cercana. Sin duda, no dudéis en acudir en futuras ediciones.

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