Boderlands 3: análisis.



Borderlands 3, desarrollado por Gearbox, salió al mercado el pasado 13 de septiembre para PS4, Xbox One y Epic Games Store. A pesar de su nombre, es la quinta entrega de una saga que comenzó ya en la anterior generación y que ha contado con cuatro entregas de su saga principal (tres de ellas numeradas y una cuarta que, cronológicamente, se encuentra entre el primer y el segundo título de la franquicia, The Pre-Sequel, y un Spin Off desarrollado por Telltale Games llamado Tales from the Borderlands, mezclando el característico estilo “moderno” de las novelas gráficas de Telltale con el humor y el universo de Borderlands.


Exceptuando Tales from the Borderlands, los títulos de la saga principal son Shooter-Looters cooperativos en primera persona, con distintas clases, daños elementales, miles de piezas de equipamiento y un árbol de habilidades exclusivo para cada una de las clases.



Borderlands 3 sigue esta fórmula, pero la hace mejor y más grande que en sus anteriores entregas. Las 4 clases presentadas en esta entrega son Zane, el Operativo; Amara, la Sirena; Moze, la Artillera y FL4K, el Domabestias. Todas ellas constan de tres árboles de habilidades y tres habilidades principales que podremos cambiar en cualquier momento y cambiarán completamente nuestro estilo de juego, además de alguna característica concreta para cada uno. En el caso de FL4K, por ejemplo, llevarás siempre una mascota que te acompañará en tu aventura (Un Jabber con pistola, apodado cariñosamente “el macaco”, una Hormigaraña o un Skagg) y, con los árboles de habilidades, podremos elegir entre volvernos invisibles y que nuestros tres primeros disparos hagan daño aumentado, crear una grieta entre nuestros enemigos para que nuestra mascota caiga sobre ellos, o lanzar una bandada de Rakks contra ellos. Según vayamos avanzando por los árboles de habilidades iremos desbloqueando mejoras pasivas, nuevos efectos para nuestra habilidad de acción e incluso haremos evolucionar a nuestras mascotas. Al final del juego tendremos 48 puntos a repartir como queramos entre todas estas habilidades, y os aseguro que dependiendo de lo que elijamos cambiará nuestro estilo de juego radicalmente.



Después del personaje que elijas y sus habilidades, lo más importante son las armas que lleves. En Borderlands existen diversos fabricantes de armas (Hyperion, Jakobs, Dahl, Maliwan, etc.) y todas siempre han tenido un estilo de juego y unas ventajas muy concretas. Sin embargo, en esta tercera entrega, Gearbox le ha dado mucha más profundidad a todas y cada una de las marcas. Por ejemplo, las armas Jakobs ahora rebotarán sus balas cuando des un golpe crítico, las armas Hyperion te otorgaran un escudo cuando apuntes con la mira, o las COV en lugar de recargarlas tendrás un único cargador que tendrás que ir gestionando porque se sobrecalentará poco a poco. Además, muchas armas podrán cambiarse entre dos modos de disparo. Por ejemplo, podremos tener un francotirador que también tenga una escopeta incorporada, o quizás tengamos un arma que pueda alternarse entre elemento Fuego o elemento Criogénico. A esto hay que añadirle la rareza de armas, similares a la categorización de Diablo; blancas, verdes, azules, moradas y doradas, teniendo estas últimas muy a menudo habilidades exclusivas y cambian completamente tu estilo de juego. Además, el "gunplay" del juego ha ganado en solidez, aportándonos una experiencia mucho más divertida que en los anteriores.


Todo esto hace que, a nivel jugable, el juego gane muchísima profundidad, especialmente junto al Modo Caos, en el que cada mapa nos dará buffs y debuffs diferentes para que tengamos que cambiar constantemente nuestra build. Además, este modo aumentará la probabilidad de que nos salgan enemigos mejorados llamados ¨Cabronazos” y aumentará la experiencia conseguida y la calidad del loot que obtengamos. Este modo se nos desbloqueará al pasarnos la campaña, la cual transcurre en diversos planetas, cada uno con sus diferentes niveles. Estos son enormes, varias veces más grandes que los de entregas anteriores y, aunque en su mayoría son bastante buenos, hay varios de ellos que están completamente vacíos, con pocas cosas para hacer y con viajes de cinco minutos entre un sitio y otro. Personalmente, preferiría que hubiesen elegido un diseño más acorde al de entregas pasadas, ya que al ser menos niveles pero mucho más grandes se pierde mucha variedad. Cada planeta es único, pero cuando pasas alrededor de diez horas en alguno empiezas a echar en falta paisajes más variopintos. Para añadir contenido a esos mapas tan grandes han añadido una lista de coleccionables secundarios para encontrar, que van desde monstruos que matar para Hammerlock hasta partes de Claptraps para construirle al nuestro una compañera de aventuras, lo que hace la experiencia de ir de un lado a otro mucho más amena.


Por otro lado, los enemigos en este Borderlands me han parecido bastante más variados que en la entrega anterior y es bastante más común que se te complique la partida, especialmente en dificultades más altas. Además, algunos bosses son muy dinámicos, especialmente en el primer tramo de la campaña. Por desgracia, esto se pierde conforme va avanzando la aventura y muchos de ellos te acaban haciendo ataques genéricos y se convierten en simples esponjas de balas (cuando derrotéis al Vigía Fúnebre sabréis a qué me refiero) pero, en general, son bastante divertidos y, aunque los primeros parezcan mucho más imaginativos, en su mayoría cumplen su función.



Por último, nos queda ahondar en la historia y todo lo que la rodea. Para no variar, el doblaje de este Borderlands 3 no podría ser mejor. Regresan todos los actores de voz que ya han participado anteriormente y se añaden muchos nuevos. En concreto, elegir a FL4K y escuchar a Antonio Esquivias es una auténtica pasada, con frases que te ponen los pelos de punta. En términos generales, la historia sigue teniendo su característico sentido del humor que nos encontramos constantemente y que endulza las horas que pasamos en el juego. No da la sensación de que se hayan ablandado ni un poco a pesar de los tiempos que corren, aunque se echan de menos los chascarrillos de Handsome Jack.


La historia continúa donde se quedó en Borderlands 2; necesitas conseguir el mapa de las cámaras de la galaxia y abrirlas antes de que lo hagan los Hermanos Calypso, Tyreen y Troy, quienes han conseguido juntar a todos los bandidos de la galaxia en una secta, los Hijos de la Cámara. En esta ocasión, a los personajes típicos de la franquicia se les unen algunos de los personajes de Tales From The Borderlands, como Rhys y Vaughn y algún que otro personaje nuevo como Balex o Wainwright Jakobs, que mantiene una relación sentimental con Sir Hammerlock (indudablemente lo mejor de la historia del título). Personalmente, aunque he agradecido la inclusión de todos estos personajes, creo que hay demasiados en el juego y que eso les ha impedido desarrollar mejor el arco narrativo de muchos de ellos. La mayoría de las muertes se sienten innecesarias y muchos de los personajes que fueron clave en entregas anteriores quedan relegados a un tercer plano. A pesar de esto, la historia es muy disfrutable y en las cerca de 30 horas que dura la campaña no dejarás de divertirte ni un solo segundo.


En general, Borderlands 3 es lo que todo fan de la saga esperaba. Más, mejor y más grande parece que sea el lema de esta entrega. Aún es pronto para juzgar si es el mejor Borderlands hasta la fecha o si ese título lo seguirá ostentando Borderlands 2 durante unos cuantos años más. Si eres amante de los shooters, los rpgs y la comedia, no lo dudes, Borderlands 3 te dará la diversión que necesitas.

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