Among Us da el salto a la televisión con una sorprendente y sangrienta serie animada.
- OSIAN R. VAQUERO

- 23 jun
- 3 min de lectura

Pocos videojuegos independientes han tenido un impacto tan grande como Among Us. Lanzado originalmente en 2018 por Innersloth, el título pasó de ser un pequeño proyecto a convertirse en un fenómeno mundial durante 2020 gracias a streamers y creadores de contenido. Su sencilla mecánica de descubrir quién es el impostor conquistó a millones de jugadores y, años después, ha dado el salto a la animación con una serie que adapta su peculiar universo.
La serie animada de Among Us, estrenada en Paramount+, toma la idea básica del videojuego y la transforma en una comedia de ciencia ficción con elementos de suspense, misterio y humor negro. En lugar de limitarse a reproducir una partida, construye una historia propia protagonizada por una colorida tripulación espacial que debe descubrir quién se esconde tras la identidad del impostor antes de que sea demasiado tarde.
La primera temporada consta de 10 episodios, con una duración aproximada de entre 13 y 15 minutos cada uno.

Este formato breve favorece un ritmo muy rápido y hace que la serie sea ideal para ver en pocas sesiones o incluso de una sola vez. Cada episodio aporta nuevos giros, sospechas y revelaciones, manteniendo el interés del espectador hasta el desenlace final.
Su corta duración evita que la historia se alargue innecesariamente y consigue que prácticamente cada escena tenga relevancia dentro de la trama.
La historia que el videojuego nunca contó

Aunque el concepto parte directamente del videojuego, la producción busca funcionar como una obra independiente. De hecho, sus propios creadores han explicado que cualquier espectador puede disfrutarla sin haber jugado nunca a Among Us, mientras que los fans encontrarán multitud de referencias y guiños al material original:
Las reuniones de emergencia.
Las votaciones para expulsar sospechosos.
Los sabotajes de la nave.
Los conductos de ventilación utilizados por el impostor.
Las tareas que deben completar los tripulantes.
La constante paranoia sobre quién está mintiendo.

Al igual que en el videojuego, los protagonistas reciben nombres según el color de su traje.
Lejos de ser personajes genéricos, cada uno posee una personalidad muy marcada que ayuda a diferenciarlos rápidamente.
Hay líderes carismáticos, personajes ingenuos, científicos, trabajadores excéntricos y otros perfiles que aportan humor o generan sospechas constantes.
Además, el reparto de voces cuenta con actores muy conocidos del cine, la televisión y la animación, aportando una gran calidad interpretativa a la serie.

Sin embargo, el videojuego apenas posee narrativa propia, por lo que los guionistas han tenido libertad para crear personajes con personalidad, relaciones entre ellos y una historia mucho más desarrollada.
La historia se desarrolla a bordo de una nave espacial, donde una tripulación formada por personajes identificados únicamente por el color de sus trajes realiza una misión rutinaria.
Todo parece transcurrir con normalidad hasta que descubren que uno de ellos ha sido sustituido por un impostor alienígena capaz de cambiar de forma, cuyo objetivo consiste en sabotear la nave y eliminar poco a poco a todos sus compañeros.
A partir de ese momento comienza un auténtico juego de sospechas.
Cada personaje intenta demostrar su inocencia mientras acusa al resto, generando situaciones tan cómicas como tensas. Nadie sabe en quién confiar y cualquier conversación puede terminar con una votación que condene a un inocente.
El impostor está entre nosotros

Por momentos funciona como una historia de ciencia ficción ambientada en una nave espacial, mientras que en otros adopta el formato de una investigación detectivesca al estilo "¿quién es el asesino?".
A esto se suma un humor absurdo muy presente durante todos los episodios, con personajes extravagantes, diálogos rápidos y situaciones disparatadas que contrastan con los momentos de tensión.
También existen pequeños elementos de terror, especialmente cuando el impostor entra en acción y comienza a eliminar miembros de la tripulación.

Visualmente, la serie mantiene el diseño sencillo que hizo famoso al videojuego. Los tripulantes siguen teniendo esa característica forma redondeada, aunque ahora cuentan con expresiones, movimientos y una mayor variedad de animaciones que les aportan mucha más personalidad.
Los escenarios espaciales están mejor desarrollados y muestran diferentes zonas de la nave con un estilo colorido y muy limpio, mientras que la animación es fluida y aprovecha el minimalismo del diseño para potenciar tanto el humor como las escenas de acción y suspense.
Aunque no pretende competir con grandes producciones de animación de alto presupuesto, cumple perfectamente su objetivo y mantiene intacta la identidad visual de la franquicia.

En definitiva, es una adaptación que respeta el espíritu del material original y consigue trasladar la tensión de descubrir al impostor a una narrativa televisiva ágil y entretenida, convirtiéndose en una opción muy recomendable para los aficionados a la animación y a las historias de misterio ambientadas en el espacio.
Esperemos que esta saga tenga un futuro prometedor y que pueda incorporar más mapas del propio videojuego con nuevas historias.




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